domingo, 18 de julio de 2010

NO SE INMUTE AMIGO


....y no se inmute, amigo, la vida es dura,
con la filosofía poco se goza.
Eche veinte centavos en la ranura
si quiere ver la vida color de rosa....

(fragmento, Raúl González Tuñón)

lunes, 12 de julio de 2010

AY...! LA COHERENCIA


NO ES POSIBLE ACCEDER A UN “NUEVO SABER” DISTINTO, DIFERENTE AL PRODUCTIVISTA, SINO DESDE UN PENSAMIENTO Y UNA MANERA DE CONOCER Y COMPRENDER, AUTÓNOMA.


Qué quiero demostrar?. Que en la Modernidad, todo el entorno y contexto de las organizaciones sociales de la economía social conspira contra su coherencia; y al mismo tiempo no es posible su existencia sin ese contexto, que en definitiva constituye el mismo medio de realizacion del objetivo estrategico organizacional. Es decir que no sería posible modificar la realidad sin antes modificar nuestra manera de comprender esa realidad. No solo de pensarla, sino de comprenderla.
La vida de la organización transcurre en dos planos, permanentemente. La organización debe desarrollar la capacidad de trabajar los dos. Poder entrar y salir de los dos. Mientras el contexto es el medio, y como medio puede ser favorable o adverso; el sentido de su razón de ser es su sustrato, donde se afirma y donde están sus raíces. Este sustrato es el deseo, es decir, lo que ha quedado de todas las conversaciones, de todos los imaginarios construidos al momento de pensar que se quería hacer. En ese proceso de recreación las personas no han podido hacer otra cosa que expresar como ha impactado sobre ellos el proceso histórico.
Mientras se ha pensado y se piensa en los objetivos de la organización se han cruzado objetivos materiales y objetivos ideológicos, evaluaciones de contexto, capacidades de los integrantes, alcance político de las acciones a desarrollar. El trasfondo de todo eso conforma el ánimo, la argamasa que constituye el material simbólico de los vínculos intersubjetivos. Ese material intangible es esencialmente dinámico, y no para. Y en esta dinámica radica toda la complejidad del tema en cuestión; ya que no existe manera de detenerlo, ni de ponerlo sobre la mesa, ni de diseccionarlo.
En el intento de dominar lo indominable -caracteristica de la comprension hegemónica- las personas pretendemos someter la dinámica misma al corsé de los valores. La imposición de una supuesta valoración moral detiene aquella dinámica. Ese es el sentido de las instituciones religiosas. Pero en el templo de la modernidad, las instituciones llegan a cumplir la misma función represiva. Este proceso tiene dos componentes: por un lado es posible por la perversión de la comprensión. Y por otro lado presenta una aparente solución, ya que parece que lo sometido efectivamente se somete. Parece que la razón ha vencido al espíritu del deseo, y que el orden esperado está al alcance de la mano. Pero como solo es una apariencia, lo que en realidad se desarrolla es un camino de comprensión que de ahora en mas construirá realidad de esa manera, es decir dejándose guiar por el efecto certero de los principios y valores rectores.
Se trata de una perversión de la comprensión, porque el contexto cultural de la modernidad es totalitario, y no deja a la vista otras opciones para pensar. El hecho de escoger el pensamiento ya elaborado que se encuentra al alcance de la mano pervierte la comprensión, la acostumbra a no crear. Pervierte la comprensión porque ésta comienza a fundarse principalmente en lo externo, en un proceso que conlleva a la igualación con otros seres, y no en el dictado autónomo. Una vez pervertida la comprensión ya no será necesario ni siquiera que el contexto sea totalitario.
De manera que es perverso para nosotros detener la dinámica de la vida y al mismo tiempo pretender conducirla. Además, esa propuesta es falsa, ya que la dinámica vital nunca se detiene, ni tampoco obedece dictados estáticos. El resultado en ella de esas políticas es la desaparición paulatina de la capacidad conciente. Este es el resultado de la racionalidad moderna actual en el ser humano. Las personas andamos con la conciencia agonizante, y, a veces, muerta. Y la muerte de la conciencia aparece como un valor para manejarse en la sociedad moderna.
Otra posibilidad es otro paradigma. De eso se trata la economía social. Otro paradigma implica adoptar otro marco de referencia. Pero ahora, móvil. Móvil significa que la misma referencia no es estática ya que simbólicamente depende de las tensiones en el plano de la realidad. Es decir, del efecto que la realidad va haciendo en la percepción subjetiva de la misma realidad. Al proceso autoreferencial destinado a expresar lo universal, lo abstracto y lo concreto lo llamamos autonomía.
Pero la autonomía no es simplemente una actitud. Es un proceso político. Es un proceso político colectivo y dinámico de historización, y su consiguiente resignificación. Asi va emergiendo la ética de la organizacion, es decir, lo que puede hacer. Comienza, de esta manera, a manejar dos lenguajes, el de las relaciones con el exterior y el resultante de la recreación de la comprensión, que conlleva a la liberación, entendida como posibilidad de crear lo que colectivamente deseamos crear, en un medio adverso para esos intereses. Para eso requiere hallar las palabras, los conceptos y la estrategia adecuada, ya que parece que nada que no pueda ser verbalizado es pasible de creación.
La creación de la que hablamos es un concepto abstracto y al mismo tiempo localizado, porque se trata de una manera particular de crear, es decir de la posibilidad de haber generado no solo una nueva materialidad sino un proceso nuevo y propio de comprensión y concreción. Un nuevo saber hacer que de ahora en adelante caracterizará a esta organización, por lo menos mientras no prefiera detenerlo.
(En la foto, León Balarché-Ricci informándose y tomando conocimientos)

Juan Ricci

jueves, 25 de marzo de 2010

SUEÑO DE UN 24 DE MARZO


Estoy libre para la guerra.
Al fin me he decidido.
Tengo todas las preguntas que hay que hacer.

Y comprendo ahora todas las respuestas.
He trabajado largamente para eso.
Mi cuerpo se mueve con destreza,
mi mente encierra la historia del Hombre.
Finalmente he descubierto las mil razones del poder
Las mil razones de la culpa
Las diez mil de los deseos.
Puedo salir a la guerra
Ya estoy preparado.

Pero...¿dónde está el enemigo?
En el campo de batalla ha crecido el pasto,
Y las viejas trincheras son nuevos cauces de nuevos ríos.
Un aroma antiguo perfuma el aire,
llenan la atmósfera voces distintas,
palabras nuevas y palabras viejas.

A todas les conozco la procedencia.
De todas descubro el por qué.
Soy joven y soy niño y soy viejo.
Soy yo y soy otro. Soy de adentro, y soy la gente.
El tiempo es como una tenue luz en la larga tiniebla
y ya no me divide.

Ahora son un solo ánimo, una sola alma
todas las esquirlas de mi.

¿A quien arrojaré mi lanza?
¿Qué sangre haré brotar?
He perdido la causa del guerrero.
La tensión de mi brazo se resiste.
Ya no quiero herirme. No puedo.
Una rara calma vaga por todos lados.
Una suave brisa mueve apenas los arbustos.
Los hombres están sentados en el suelo,
y conversan, mientras trabajan con sus manos.

Inclinados, ensimismados....
dan forma laboriosamente
a las varias caras de su estirpe.
Todo el tiempo es de ellos.
Están en este suelo para eso. Solo eso los anima.
Han encontrado su raíz en la tierra,
y por eso ni lloran ni se ríen
solo existe para ellos su obra.

Son rostros sin tiempo,
como el de las viejas –y hermosas- esculturas griegas...
(las de Fidas...¿te acordás?).

Ahora estoy liviano,
sentado en una piedra,
Con ellos y sin embargo solo.
Una distracción ajena, una imaginación frondosa
recrea todavía la guerra.
En algún lado del universo persiste el combate.
Un clarín estridente sigue sonando.
Chocan las armas y los hierros
estallan las palabras... el inútil fuego consume todo.

Y yo estoy solo.
Con todos ellos, y sin embargo solo.

Alguien me grita, impaciente: ¡Vamos, vamos!
Alguien que ha atravesado el velo imaginario.
Alguien que todavía no sabe que ya no vive.
Alguien que viene de las sombras del pasado.

Viene cargado de olor a sangre,
Porque ha entablado mil batallas para alcanzar el poder.
Ha dejado el alma en esa guerra.
Ha peleado duro con él mismo,
Hasta decidirse impotente
Hasta animarse a robar
Hasta convertirse en un criminal.
Y ahora se piensa poderoso....
¡...llena su mochila de poder ajeno!.
mas solo huele a sangre y fuego...

¡Y me invita a que lo siga!

Pero esa voz es un sueño...
Son seres que no existen.

Me llaman por mi nombre, pero ya no viven.
Conocen mis códigos mas queridos,
y saben pronunciar en mi lengua
mis odios mi justicia mi verdad y mis miserias.
Y mis llantos y mis vanidades.
Quieren convencerme.
Como si fuera posible seguir el juego
Como si aun yo pudiera escindirme.
Como si esos dioses aún me convocaran,
Como si yo pudiera ser aquel, todavía.

Ahora suena una vieja y triste canción:
“El cielo se ha acercado a la tierra
Y los hombres están sentados en el suelo...”

La vida es así:
Ya no hay ruidos de guerra.
Ya no hay facciones,
ni recuerdos heroicos en fiestas patrias,
ni se trazan líneas insolentes en la tierra...
como cuando éramos niños.
Ya no hay estandartes ni banderas.
Nadie le pertenece a nadie,
Nadie le jura nada a nadie.
Nadie ha incumplido nada.
El juicio ha terminado.

Unos pocos hombres descansan
Con los pies en el agua. No hablan.
Me invitan a sentarme,
A mojar yo también mis pies con ellos.
A quedarme callado....
A respirar despacio,
A mirar perplejo
A sentir un suave vientito...
Bajo este cielo tan bello.

Juan Ricci
(En la foto, tardecita, frío, otoño y Manuel)

EL SOFTWRE LIBRE Y LA ECONOMIA SOCIAL (para mis amigos cooperativistas del S Libre)

La economía social es ruptura creativa. No puede ser economía social la continuidad de las practicas capitalistas bajo formas cooperativas. Si, lo aceptamos como dato de la realidad y de estos tiempos, como conflicto, como hipótesis de trabajo....bajo el titulo de investigación : “por que se desvirtúan las organizaciones de la economía social”....pero no podemos aceptarlo como horizonte de nuestros objetivos. No podemos tomar como economía social la unión de empresas cuya lógica es la ganancia y su desarrollo se basa en la acumulación. La economía social debe ser otra manera de producir, otra manera de vincularnos entre nosotros, se trata de otra calidad de nuestros vínculos intersubjetivos. Todo nuestro trabajo de reproducción de la vida, que incluye la producción de trabajo material o simbólico y nuestras relaciones, constituye un trabajo humano integrado que nos interesa como subjetividad, como practicas intersubjetivas. Así construye el hombre la realidad, pero la realidad que quiere construir la economía social es una realidad que potencia la satisfacción de los deseos personales y sociales de nuestra comunidad.
La construcción de otra realidad demanda un fino trabajo que por lo menos tiene dos momentos, el de la politización y el de construcción de conciencia.
Politización....arte de conquistar nuevos significados y nuevos derechos, como intervención instituyente, o como actividad explicita y lucida de construcción de instituciones socialmente deseables[1].
Politización, como proceso critico de la historia, es decir análisis reflexivo de cómo ha incidido la historia en nosotros, para desarrollar estrategias mas claras y mas precisas de lo que queremos y deseamos, de cómo cambiamos la historia.
Politizacion que implica sostener una etica en medio de la creación.
Pero aquí ya estamos en el otro campo, en el de la conciencia.
Politización que construye conciencia, y su correlato colectivo que es la ideología. Inmersos en una realidad irrigada por una hegemónica concepción del mundo, que cuenta con una estructura ideológica de medios, instituciones, organizaciones y aparatos culturales y coercitivos sustentados en valores y principios.
Europa nos recoloniza después de 1492, mediante dos relatos: el del todo binario y el del todo funcional. Por el primero, la realidad es polar, la sociedad dividida en dos, confrontativa, moral. Bien, mal, revolución. Siempre un polo está por encima del otro. Esta polaridad ocupa toda la realidad. Siempre hay alguien, sacerdote, científico, político, país o sociedad mas avanzada, que pueden establecer un juicio, decirnos para donde se debe andar. Nosotros, desde el subdesarrollo, debíamos mirar a los países desarrollados. Pero también, las organizaciones populares de nuestras sociedades debían mimetizarse con pautas de funcionamiento que respondan a categorías de eficiencia y utilidad, afines al discurso hegemónico. Desde esta recolonización se prepara el camino para la conversión de lo que esta afuera del todo, en otra parte del mismo todo. Por ahí vamos a la homogenización de todo.
El otro relato es el del todo funcional, también funcional al primer relato: todo debe ser eficiente, hábil para la producción, útil, en el sentido productivo. Queda claro por esta vía la desvalorización de los afectos y de la sensibilidad, es decir de lo que hace humano al humano.
Entre estos dos relatos, bipolaridad y funcionalismo instrumental, la crisis actual. Crisis, donde lo viejo ya no nos sirve, y lo nuevo aun no nació. Crisis de alienación, donde el malestar es la incapacidad de ser. Precariedad no solo laboral, sino también del ser. Malestar que se va constituyendo en una verdadera cuestión social, vivir a medias, sentir a medias. Pero malestar que ocupa el lugar que tendría que ocupar la autonomía, es decir, lo nuestro.
Mi pan lo comí entre batalla y batalla. Entre asesinos dormí, hice el amor sin prestarle mucha atención, y contemple la naturaleza con impaciencia. Así pasé el tiempo que me fue concedido en la tierra. (B. Brecht)

De modo que la economía social como ruptura creativa, significa saltar el cerco de los principios y valores que sostienen perversamente un orden de cosas que no nos conviene. Y avanzar hacia lo que queremos, hacia la construcción de una realidad que nos conviene, que creamos por decisión política y por conciencia.
Los procesos de subjetivación es decir las diversas maneras por las cuales los individuos y las colectividades se constituyen como sujetos, y constituyen al sujeto colectivo “solo valen en la medida en que, cuando acontecen escapan a los saberes constituidos y los poderes dominantes”, decía Deleuze.
Eso es lo político.
Irrigar la vida con creación.
El hombre es esencialmente pluralidad, no individualidad. Como tal, la suprema acción humana es la colectiva, y esto es la política. La política es la presencia de lo nuevo, que eso es también la característica del hombre: siempre la innovación. Siempre saltando cercos de contención. Siempre la creación.

El SL conjuga elementos muy caros a la ec social: la libertad, la creación, la heterogeneidad, la solidaridad, el juego y la memoria. Todo el Sl se basa en rescatar el conocimiento anterior, y sobre ese, construir un nuevo conocimiento. Es un claro síntoma de lo nuevo. Parece que se abandona un paradigma, el de la visión polar, total, homogénea, seriada, universal, desterritorializada. Hacia una visión del mundo con cabida para todas las luces, porque no hay un solo color puro, sino que todos lo son. Con voluntad de religar, a las personas, al pensamiento y la acción, a la historia y el presente mediante la memoria, a la conciencia y la política, y a la política con la realidad. Sin confrontación ni represión y el trabajo como juego.

PROPUESTA: La complejidad de la nueva realidad hace que no alcance con la mera individualidad. Se requiere articular muchos elementos de manera simultanea. Un nuevo concepto de progreso centrado en las practicas y no solo en la tecnología. EL GRUPO como nueva intelectualidad. Nueva intelectualidad inventora de nuevos caminos, de nuevas vías. El grupo como nueva institucionalidad, capaz de expandir y sostener una nueva manera de ser. Grupo que trabaja la ideología como proceso, no como algo a alcanzar, sino como proceso de conciencia que va informando, es decir dando nueva forma al mismo grupo, a partir de nuevas relaciones humanas. Grupo que desarrolla potencias, que no busca el poder afuera sino que se propone un desarrollo basado en la conciencia del propio poder. Grupo que se propone religar a las personas, al pensamiento y la acción, a la historia con el presente, a la política con la realidad. Grupo que se propone crear un espíritu, que anima, que pone animo y entusiasma. Grupo que es inteligencia y conciencia colectiva. Con afecto, Juan
[1] Castoriadis, Cornelius: “La democracia como procedimiento y como régimen”, en “La strategia democratica nella società che cambia” Ed. Datanews, Via S. Erasmo 15, 00184 Roma, mayo 1995. http://www.inisoc.org/Castor.htm

jueves, 18 de febrero de 2010

QUE ES LA POLITICA III

Para Hanna Arendt el fundamentalismo y todo adoctrinamiento resquebraja al ser humano. “Adoctrinar es peligroso, dice, porque conlleva a la perversión de la comprensión, no del conocimiento”. Los fundamentalismos y los adoctrinamientos se relacionan con el totalitarismo porque despersonalizan al sujeto, transforman a los colectivos en homogeneidades y pretenden la dominación de los espacios. Requieren de un líder.
El capitalismo llega a esos limites cuando transforma al trabajo en instrumentalización. El trabajo es creador del hombre, y el trabajo instrumentalizado, despersonalizado, conlleva a transgredir los limites del Hommo Faber. Bajo el disfraz del utilitarismo propone la instrumentalización del mundo, para dominarlo de la misma manera que domina las cosas.
El remedio es la creación.
El hombre solo existe como pluralidad, no es el hombre sino los hombres los que habitan la tierra. La pluralidad, la alteridad, es ley de la tierra. Por eso la verdadera política no puede ser mas que democrática.
Libertad y política es un binomio indisoluble.
El individuo aislado es lo privado.
El ser y estar con otros es lo público.
Toda política puede comenzar de manera individual, pero solo concluye con la participación de otros, por lo que, en términos de ciencia política, es la verdadera esencia humana.
La acción humana es la actividad de la pluralidad humana.

La creación sería la capacidad de comenzar algo nuevo. El hombre no nació para morir sino para eso. Para comenzar algo nuevo. Por eso San Agustín decía que para que hubiera comienzo fue creado el hombre. Así apareció el principio de la libertad sobre la tierra.

“La verdad es política o no lo es”. Es democracia deliberativa.

Lo único que puede salvar al mundo es el hombre, principio de una acción que solo los hombres pueden iniciar por haber nacido.
Estar con otros, es estar vivos. Resolver los problemas comunes.
La acción política es siempre la posibilidad de comenzar algo nuevo.

Ref: Hanna Arendt: La Condición Humana

miércoles, 10 de febrero de 2010

EL CLUB COMO POLITICA ACTUAL

INTRODUCCIÓN AL CLUB
Como militantes, nos damos cuenta de las dificultades actuales para hacer política. Dificultades objetivas y subjetivas. Para hacer este análisis, parece necesario por un momento tomar distancia de la coyuntura, alejarnos, como un zoom al revés. Hacia el mundo.
El mundo que vivimos no es el mismo que hace unos años. Ha cambiado el trabajo, la organización del trabajo, la familia, la manera de ver la sexualidad, la política. Ha cambiado la estructura social de nuestro país, ha cambiado la cultura, han cambiado las instituciones y hasta el Estado ya no es el mismo. Después podemos ampliar este punto.
Pareciera que nos enfrentamos a un cambio de paradigma, es decir a una manera distinta de ver la realidad, de pensarla y de modificarla. Ahora la realidad responde a nuevos marcos de referencia y tiene nuevos limites para pensarla, mas amplios en algún aspecto, mas limitados en otros. Y nuestras cabezas también han cambiado. Casi sin darnos cuenta, pensamos de manera diferente. Nosotros también somos parte de la realidad. Pero lo viejo no se ha ido del todo y lo nuevo no termina de fraguar.
Parece necesario teorizar sobre esta situación. Teorizar es alargar la mirada, mirar mas lejos. Teorizar es una pretensión de objetivar. Solo válida si proviene de la experiencia, solo válida si vuelve a la practica. La respuesta a la pregunta que ansiosamente nos formulamos: ¿Qué es hacer política hoy?, no parece posible encontrarla sin una mirada teórico/practica y colectiva.
Esto de colectivo es primordial en nuestro pensamiento. Somos concientes de la complejidad del tema. No alcanza con la cabeza individual del viejo paradigma. Parece necesario la construcción de una inteligencia con capacidad de articular en forma simultánea distintos aspectos y visiones de la realidad. Consideramos que esa inteligencia es la del grupo. La inteligencia singular y colectiva del grupo, no como suma de individualidades, sino como sujeto (uno) colectivo.
Somos concientes además, de que los dispositivos de disciplinamiento y subordinación pueden hacernos ver como revolucionarias acciones y políticas que no emancipan, cambiando el significado de los conceptos, extendiendo la conquista al campo de las palabras y sus significados, y por lo tanto de nuestra propia acción. El pensamiento hegemónico tiene la capacidad de robarnos el sentido de nuestros actos desde esa colonización de los conceptos, por eso nos resulta difícil mantener un sentido coherente y dinámico, en una sociedad que cambia constantemente. De la misma manera es posible encontrar en ciertas maneras sociales nuestras de vincularnos, ciertos hábitos, costumbres y formas de pensar y de sentir que han resistido en nosotros al barrido de todo lo que no sea especulativo y orientado a la ganancia.
Nos parece que la fuerza que define el sentido es la conciencia. Sin embargo la conciencia y su nivel colectivo, la ideología, no puede ser algo escrito, externo, como valores a alcanzar, y por lo tanto mas allá del ser humano. La conciencia y la ideología son para nosotros un proceso autónomo, en el que las personas y el pensamiento van tomando forma, se van informando, progresando en el día a día, en el devenir de los hechos. Y ambas, conciencia e ideología, están comprendidas en el hombre; son para el hombre, y no al revés.
Este devenir diario de producción conciente es profundamente político, porque no solo se trata de ideología y de conciencia, sino también de trabajo político resignificador e instituyente. Resignificador en cuanto recupera el sentido de los conceptos e instituyente porque mediante el trabajo político nuestras ideas pueden alcanzar un nivel de formalidad, que es nuestra comunión con la realidad. Que es la construcción de otra realidad, mas afín a lo que queremos. De esta manera las conquistas políticas quedan integradas en un Proyecto político emancipador, cuya argamasa y puesta de sentido es la conciencia y la ideología. No tenemos otra herramienta para la resistencia y la coherencia que nuestra conciencia singular y colectiva.
De modo que evaluamos que nos encontramos en un mundo en cambio de paradigma, donde la manera de mirar la realidad esta cambiando, pero esa realidad somos nosotros mismos. Todo lo negativo que vemos en la sociedad es posible también encontrarlo en nosotros mismos. Y todo lo positivo para nuestros ojos puede ser favorable y al mismo tiempo funcional a un modo de vivir que no nos conviene.
Para seleccionar con acierto y avanzar sobre lo conocido y aun sobre lo desconocido, es decir objetivar y crear, parece necesario teorizar, pero esta teorización no puede ser individual, no alcanza, debe ser colectiva. Creemos que la unidad colectiva de reflexión es el grupo. El grupo no solo como inteligencia colectiva capaz de pensar en la complejidad, sino también como conciencia colectiva, capaz de caminar por rumbos no lineales, no rectilíneos, mas bien sinuosos y cambiantes, como se nos presenta en realidad el camino de la vida. Grupo que religa a la persona con otras personas, grupo que religa las ideas con la acción en la calidad de los vínculos. Grupo que religa la conciencia con la política y a la política con nuestra realidad.

CARACTERISTICAS DEL CLUB
Desde este marco de pensamiento, desde ese desafío al pensamiento y a la acción, aparece en Moreno la idea del Club, como posible construcción material de esta teorización. El Club nace del convencimiento de que politizar es encontrar entre nosotros los mecanismos que nos unan a (todos) los compañeros que conformamos el campo popular. Esta tarea puede ser muy difícil planteada a nivel nacional, pero le encontramos posibilidad en el ámbito de nuestro territorio si se prioriza el proceso de los problemas locales, aquellos que padecemos todos por igual. En este sentido pensamos que todo nos une, y que sigue teniendo vigencia aquellos de que “el barro nos une”, y que nos une la carencia de muchos servicios esenciales, pero también nos une la necesidad y las ganas de encontrar nuevas maneras de pensar, de dialogar, de vincularnos y de crecer, como personas y como grupos. Nuevas maneras de relacionarnos que al tiempo de constituir por si una resistencia liberadora, nos permitan revertir la fragmentación, la cosificación, la especulación productiva de todo, la esfumación de la conciencia, el descrédito de los afectos y la carencia de verdad.
A continuación van algunas características que –parece- serían necesarias en el Club.
< Reúne a personas y organizaciones del campo nacional y popular. Tiene en cuenta por lo tanto la profunda heterogeneidad que caracteriza a este campo, dadas las múltiples estrategias puestas en practica por los compañeros y los dirigentes a lo largo de la historia y especialmente en los últimos años.
< Valora la manera de construir vínculos entre sus integrantes. Es sabido que no hay un solo lenguaje, y que el hombre se vincula desde el lenguaje corporal, el del pensamiento, el de la imagen, el de la sensibilidad, y sobre todo el de la palabra. Por eso (el Club) tiene especial cuidado en desarrollarlos con arte. Arte sería el uso cuidadoso y amoroso del lenguaje. La palabra puede unir, fraternizar, sensibilizar y humanizar; y además puede separar, cuando es usada fuera de tiempo y respondiendo a intereses particulares y de corto plazo. De esta manera puede convertirse en un nuevo elemento de fragmentación del ya dividido campo popular. El portador de la palabra tiene en cuenta la construcción que se requiere. Su palabra es funcional a esa construcción.
< El Club es una construcción humana siempre en proceso a la que se la debe dotar del soplo que lo animará. Es por lo tanto tarea estratégica del grupo develar el espíritu que los une. Es sabido que solo las cosas están determinadas y por lo tanto carecen de espíritu. Pero los grupos no son meras construcciones materiales. Esta construcción del ánimo, del alma grupal, esa tarea que nunca se termina en un grupo, es tarea de cada palabra y de cada gesto. Es decir, ese objetivo no puede estar ausente en cada palabra que se pronuncie, en cada gesto de cualquier lenguaje utilizado.
< Para esto requiere madurez. Ya no somos niños, que anteponemos nuestros caprichos personales a los objetivos de la nación humana argentina. Ya no nos satisface la pequeña y corta satisfacción de nuestros intereses personales. Ambicionamos ubicarnos en la capacidad de articular la síntesis del interés popular, particularmente su expresión en Moreno. Creemos que esa es nuestra manera de construir la nación que soñamos. Desde lo cercano y sencillo hacia lo lejano y complejo.
La posición madura sabe que no basta con el saber individual, y sabe que debe nutrirse de miradas distintas, heterogéneas. El saber popular no es lineal, ni puede resumirse en una sola definición: rebalsa todo concepto. Por eso resulta necesario ubicarse en una posición adulta, madura, no rígida, abierta, sensible, cuidadosa, política y democrática. Es abandonar los espejismos de claridad personal que pueden dar las afirmaciones y definiciones contundentes, para trabajar entre muchos la posibilidad de otra claridad concreta.
< Por eso, acompaña a la madurez con la complementariedad. No nos basta con nuestra individualidad, ni siquiera con la de nuestra organización. Necesitamos heterogeneidad, necesitamos diferencias entre nosotros, necesitamos valorar que no pensamos igual, para potenciar toda esa complejidad, diversidad mucho mas rica que la igualdad homogénea. El trabajo político es (ser capaces de) construir unidad con esa heterogeneidad. Unidad con la diversidad, que eso es lo que somos. Toda pretensión de homogenización la consideramos ficticia.
< No busca afuera el Poder, sino que trabaja la capacidad de poner en obra la potencia del propio poder. El trabajo de reconocimiento del poder personal, grupal, colectivo es nuestra pedagogía. Esa tarea es grupal. Y aquí todos podemos ser maestros. Construir un grupo y dotarlo de espíritu es hacer conciente su potencia. La potencia grupal no aparece en ámbitos inhibitorios ni con vínculos sin equidad. Esas caracteristicas provienen de la mentalidad polar, jerárquica, homogénea y propietaria de un único saber. La existencia de la sensación de libertad es indispensable en cada uno. Eso implica humanizar, es decir despejar los vínculos de solemnidades, formalidades absurdas, manipulaciones del otro fundadas en la lógica polar, y sobre todo de certezas de verdad. La pregunta de (nuestro) dirigente es ¿Cómo hago posible la expresión de potencia de mis compañeros?. Esa sería nuestra manera de ejercer el poder. Porque el dirigente es dirigente en la medida en que es capaz de desarrollar la potencia de sus compañeros. Este poder es colectivo, aunque lo pueda ejercer una persona determinada.
Dos frases surgidas del proceso boliviano y pronunciadas por Evo vienen –me parece- a ayudarnos, pero aclaro que la interpretación es mía: la primera es “Nada para nosotros, todo para todos”. Parece que esto alude a una nueva dirigencia, que no pone sus intereses personales por delante. No pone por delante los privilegios, de prestigio ni económicos, que proporciona el poder. No genera jerarquías odiosas, y relaciones carentes de equidad. Pero no renuncia ni le saca el cuerpo a la responsabilidad que sobrevenga. La segunda es el Buen Vivir. Se dice que mientras el mundo vive mal, Bolivia propugna el Buen Vivir. El Buen Vivir tiene un compromiso con la Madre Tierra y con la vida expresado en cuatro componentes: compartir, comprender, vivir y soñar. Se entiende que compartir es dialogar en todos los lenguajes, no solo en el de la palabra. Comprender es extender este diálogo a los diferentes, a los que consideramos los otros y comprenderlos, en el sentido de quedar comprendido en una unidad con el diferente. Vivir así es respetar la vida, que siempre tira para adelante, en el sentido de los sueños.

Y ahora un texto de Jauretche:
“Excluido el pueblo del poder en 1930, la oligarquía restaurada utiliza el intervensionismo de estado, solo que lo hace en beneficio del Imperio Británico.
Estamos ya en la década infame, cuyo hecho capital es lo que FORJA denominó el “estatuto legal del coloniaje”. Sobre el tratado roca Runciman se articulan los instrumentos legales para el retorno a la economía colonialista de dependencia. El Banco Central, las juntas reguladoras, las coordinaciones de transportes, todos los instrumentos usados en el manifiesto inicial de FORJA persiguen esa sola finalidad. Nuestros papanatas ideológicos, los creyentes de los grandes enunciados, los profesores de las ideas abstractas, todos especialistas en el hurto de la realidad tienen aquí una gran enseñanza. El dirigismo del Estado, como el liberalismo, como el socialismo, como casi todas las formulas hechas, son formulas simplemente. Lo mismo sirven para un fregado como para un barrido. Pueden servir para el ascenso social del pueblo y hasta para el propio desarrollo del capitalismo nacional, como pueden servir para lo inverso. Todo está en como se lo maneje y para que fines”.
Ref: : Arturo Jauretche: La tentativa de reconstruir la granja: en Forja y la Década infame. Peña Lillo editor. Buenos Aires, mayo de 1976.

Bebe Ricci, enero de 2010

viernes, 25 de diciembre de 2009

LAS PALABRAS


LAS PALABRAS


A la tardecita bajan
Por la cuesta las palabras
Se juntan y se dispersan
Como majada de cabras

Allá vienen en tropel
Todas juntas y mezcladas
Las palabras buenas
Las palabras malas.

Las palabras duras
Las palabras blandas
Palabras que solo duran
Palabras que uno ama

Palabras que han sido
Palabras que están siendo
Palabras que aun perduran
Y que solo son viento

Vienen entreveradas
Mansas, tiernas, delirantes
agresivas, desconfiadas
sencillas y elegantes

Algunas son muy viejas
Y con herrumbre de siglos...
(se llenaron de asperezas
encerradas en los libros)

Hay palabras seductoras
Atractivas, cautivantes
Palabras que enamoran
Al ingenuo caminante

Las hay otras indomables
que mis amigas han sido:
saben ser como sables
y de mi mano han comido

Es bueno ser prudente
con algunas palabras
que al cándido muerden
y le dejan la rabia

Y cuando el hombre se creé
propietario de la ciencia
endurece las palabras
y las tira como piedras

(Aprendí de la experiencia.
en mi infancia escolar
por estos dueños de la ciencia....
el arte de esquivar)

Esa gente también tiene
un tropel de palabritas
limpias, gordas, relucientes
y bien enceraditas

palabras que no oyen
palabras que no hablan
palabras que no viven
palabras que descartan

palabras con sobrepeso
o palabras muy santas
palabras hechas de yeso
¡para engañar al alma!

Las palabras están vivas
aunque parezca que miento
ellas son las divas
y nosotros su instrumento

Nombran lo nuevo
Hablan de lo viejo
Para que yo me mire
En ese espejo

Las palabras verdes
que cultivo en el jardín
se dicen despacito
para que no llegue el fin

Las palabras bravas
que señalan la tensión
aunque se hagan las mansas
dicen ¡revolución!

y las palabras suaves
que me calman el dolor
las puede decir cualquiera
pero si es Mari, mejor.

Y hay palabras perdidas
Que yo quisiera encontrar
Que se llenan de paciencia
Y se ponen a hilar

Palabras muy sentidas
De la majada mejor
Palabras elegidas
Para la voz de un cantor

Juan Ricci, Navidad del 2009