viernes, 31 de julio de 2009

UNA NUEVA SUBJETIVIDAD


Nos interesa describir los elementos de una nueva subjetividad, en el contexto de otro paradigma. Ubicamos de esta manera, en otro paradigma, el acontecer de la economía social. Para nosotros el problema de las organizaciones de la economia social radica en que la cercania de su quehacer diario con la economía hegemónica, ubicada en el paradigma dominante, ejerce una fuerza de atraccion que se resuelve en muchos casos por la cooptacion. Nos animamos a decir que esto es asi, justamente por la existencia rectora de los valores y los principios. Al ser estos expresion irrebatible de una logica trascendente y binaria, y por lo tanto corrida de las exigencias temporales, obliga a traducir constantemente las ideas, el pensamiento y la accion, en el afan de que estos coincidan con aquellos principios y valores. De esta manera la posibilidad de un acontecer diferente va quedando subordinado y dependiente; mientras el accionar subjetivo adicionado termina consolidando actitudes relacionales que no formaban parte de los objetivos constituyentes de la organizacion. ¿Cuales son entonces los elementos de otra actitud relacional que permita resolver la realidad de acuerdo a sus necesidades y deseos, al tiempo que intercambia y dialoga con una economia distinta y hegemonica?. Se trata sin duda de una actitud politica que tiene en cuenta una nueva manera de pensar, de vincularse y de crear historia, es decir una nueva subjetividad.
Entendemos que este nuevo "saber hacer" ya sobrevuela nuestras sociedades, tocando sin duda a muchas de las organizaciones que conocemos. Nosotros nos limitaremos a detectar su particular presencia en la organizacion y desarrollo del "Consejo de la Comunidad" de Cuartel Quinto -agrupamiento reconocido como fundante de organizacions emblemáticas surgidas posteriormente en la region de Moreno- en la idea de que su reflexión y discusion, pueda constituir un aporte a la consolidación de la economía social como expresion de otro paradigma.
Juan Ricci (Resumen de Ponencia) El cuadro es de Fader.

domingo, 5 de julio de 2009

SOBRE LA PORCINA


La integralidad es una cuestión fundamental para la ciencia pero perturba mucho a los profesionales que detentan la profesionalidad científica. Por ejemplo en la medicina, muchas veces los médicos no son capaces de manejarse con la mirada integradora de la realidad. De esa manera llegan a actuar de la misma forma que los analistas y politicólogos con la trama social, llámense economistas, sociólogos, etc. Agarran (porque la agarran) la trama social y la analizan como economía, política, cultura, de tal forma que la despedazan. El resultado de su análisis ya no es una trama, sino fragmentos separados de lo que la constituía.
Algo así hace la falsa medicina con la persona.
Hemos percibido en Trujúy (y profundizado en “La Enfermedad Como Camino”) qué significa el síntoma. El síntoma de la enfermedad es para el hombre su mejor amigo, porque le estará diciendo lo que nadie le querrá decir. La enfermedad -y su síntoma- pone blanco sobre negro la sombra, o el aspecto no trabajado de la persona, de la organización, de la comunidad. No hablamos de individuos y preferimos hablar de sujetos, de subjetividad. La subjetividad es fundamentalmente relacional. No es posible concebir a la persona como ser aislado, lo comprendemos en sus relaciones. El sujeto es sobre todo lo que está siendo a través de sus relaciones.
Desde esta subjetividad es comprensible ese estar hasta las narices, que los autores de aquel libro le adjudicaban a la gripe. Para ellos la gripe evidenciaba ese estado en el sujeto, partiendo del principio de que toda enfermedad es social.
No he podido menos que pensar en nuestro estado de vulnerabilidad a la gripe porcina en el medio de las elecciones legislativas del 28 de junio. Todo nos puso hasta las narices. Los discursos, los medios, los comentarios de los conocidos, de los amigos, los dichos de la gente común. Un profundo embole nos atravesaba a todos, a los que estaban con unos, a los que estaban con otros, y a los indiferentes. A todos. La verdad, entendida como aquello que nos hace bien, no aparecía con su chispa de entusiasmo, de vitalidad, en casi ninguna posición discursiva de los actores político-mediáticos. Y en los espectadores del espectáculo, en la gente común, cada vez se escuchaban mas los comentarios en el colectivo, en la calle: “y…que se le va a hacer”…..”Dios dirá”…….”así es la vida”…. Comentarios no resignados a una realidad adversa, sino resignados a nunca develar, a nunca pronunciar lo que hay que pronunciar, a nunca nombrar lo que nos pasa.
En ese contexto entra la gripe porcina. Contexto de embole resignado. Contexto de embole pasivo. Contexto de embole adicto, porque no dice. Contexto de confusión mental, producido por los mensajes múltiples, pero ninguno vital. Ninguno capaz de hacernos reencontrar con uno mismo, con nosotros, con lo que deseamos, con lo que queremos.
Entra la gripe y nos mandan a casa. A seudo encontrarnos con nosotros en casa, para llenarnos de miedo todo el día frente al televisor, que no para de comunicarnos terror. Terror al otro. Miedo a todos. Limpiar con alcohol los rastros del otro, así como hace unos años debíamos poner dos gotitas de lavandina en el tanque de agua para enfrentar al cólera.
Las enfermedades son todas sociales, no nacen en las personas aisladas. El síntoma es un buen relator, hay que escucharlo.; y no podemos matar al mensajero. El síntoma de la enfermedad tiene sus causas, y ahí es donde hay que llegar para avanzar en salud. Me animo a afirmar que la causa de la gripe porcina en Argentina es un profundo embole social. ¿Cómo revertimos ese estado de embole? Tal reversión tiene dos momentos, el personal y el político. El primero apunta a la cualidad de mis vínculos. El segundo a la expresión política y social de una sociedad que se resiste a embolarse.
Habría que hacerse la pregunta.¿como hago para que la sangre me bulla? ¿Cuáles son las palabras que nombran lo que mas deseo? ¿Cómo comparto este deseo? ¿Cómo lo vivo y lo entramo con el deseo de otros? Como es una expresión política que potencia esa vitalidad? ¿Como institucionalizo nuevas ideas, nuevos pensamientos, mas veraces, mas acertados, mas vinculados a lo que me pasa? Para los griegos, entusiasmo -que es una palabra que tiene teo: dios en el medio- era estar imbuido del espíritu de los dioses. Y ojo que los dioses griegos sabían reír, llorar, tomar vino, bailar, hacer el amor, ¡pecaban…! etc. ¿Cómo hago para vivir entusiasmado?
El embole que sentimos es que pareciera que se nos quiere convencer de que a la vida hay que vivirla disciplinados, callados, hablando pero callados, escuchando a maestros que saben mas que uno y que nos enseñan el camino de la vida. La cosmovisión resultante nos dice que esta vida es un calvario, y más vale que pase pronto, de modo que la única forma de vivirla es somnolientamente, medio en pedo, desmayada la conciencia en manos de las adicciones. Adicciones de falsa verdad, de seudo superioridad, de revolución, de silencio, de moverse para no ir a ningún lado, de amar para no amar a nadie. Adicción a la dependencia, adicción al torrente de palabras, para nunca decir nada.
Lejos de aislarnos, deberíamos juntarnos a creer en nosotros. A escucharnos. No podemos escuchar nuestro interior estando aislados. Juntarnos a hablar, pero no boludeces, cosas sin arraigo y para matar el tiempo. Juntarnos a trabajar el difícil arte de crear las situaciones y las palabras que nos pronuncien. A historizar nuestras experiencias, a develar cómo nos ha pegado a cada uno la historia vivida en el país. A emocionarnos. A vincularnos para curarnos de escepticismo, de desconfianza, de tristeza. Juntarnos para darnos ánimo, o ánima, o animarnos. Animarnos a ser lo que queremos, pulverizando en el aire al virus porcino, o mejor dicho, al mensaje acallador y entristecedor, charlatán y mentiroso, gritador de una falsa alegría, exhibidor de un falso entusiasmo, que se mete por todos lados y nos embola tan profundamente.
Juan Ricci

martes, 26 de mayo de 2009

¿OTRA CULTURA? ¿OTRA ECONOMIA?


...//...
-Querria comprarle un huevo, por favor -dijo finalmente con timidez-. ¿Cuanto cuestan?.
-Quince céntimos uno, cinco céntimos dos.
-¿Entonces dos cuestan mas barato que uno? -preguntó Alicia asombrada, sacando su monedero.
-Es que si compras dos huevos tienes que comerte los dos -explicó la oveja.
-En ese caso, me llevaré solo uno, por favor -concluyó Alicia. ...//...
Lewis Carroll: Alicia a Través del Espejo.
La niña de la foto es Sol Ricci

viernes, 22 de mayo de 2009

EL TIEMPO DE OTRA CULTURA


La Economía Social no puede ser el proyecto seudo alternativo de un conjunto de empresas capitalistas disfrazadas de cooperativas y mutuales encubriendo una operación lucrativa para ampliar beneficios económicos que no serán distribuidos ni equitativa ni cooperativamente. No puede ser un entretenimiento de intelectuales ni tampoco una propuesta caritativa, de la mano de la academia universitaria y de las ONGs. Al asociativismo formal y a la academia les resulta muy natural la escisión del discurso con la sistematización de prácticas afines a la importación de modelos ajenos, a la jerarquización del saber “científico” y sus variantes económicas, a la competencia acumulativa (de saberes, de bienes, de papers, de cargos, de honorarios) y al repliegue autoreferencial. Las ONGs, ya lo sabemos, han constituido en muchos casos la extensión privatizada de las políticas del Banco Mundial en nuestros países.
La economía social no puede ser sino propuesta política transformadora, y por lo tanto, si no quiere confundirse con una versión mas o menos agiornada de la economía clásica no debería inspirar su accionar en las propuestas existentes en los escaparates comerciales de la modernidad (determinadas políticas, proyectos, metodologías, inversiones, subvenciones, conceptos, definiciones, formas de ver al mundo).
Si hay algo que define a los militantes que fundan su pensamiento en esta corriente es la creatividad. Necesariamente la creatividad parte de lo existente, pero su producto va mucho más lejos que eso. El creador no derrumba muros para construir después. Construye, y mientras lo hace hay algo que se va cayendo, que se convertirá en sustrato. El no mira eso, está concentrado en la construcción.
Si la economía social quiere ser, debe ser ahí. Ser ahí significa incidir, cortar, acontecer. El ser ahí es un acontecimiento que vincula las necesidades de hoy con las luchas históricas; lo social y lo político. Implica romper con un “tiempo” que mide y fija cosas, que tiene una linealidad, que se sirve de las formas mas codificadas de la información, mas serializadas del mercado, mas universalizadas de la subjetivación, para reducir las relaciones a un modo homogeneizante y desterritorializado. Ese tiempo es el inherente a la cultura capitalista, no puede ser el de la economía social.
“Los procesos de subjetivación, esto es las diversas maneras por las cuales los individuos y las colectividades se constituyen como sujetos, solo valen en la medida en que, cuando acontecen, escapan tanto a los saberes constituidos como a los poderes dominantes” (Deleuze, Derrames). Es en esa línea de fuga que se instaura un acontecimiento, un devenir, un nuevo espacio tiempo, es decir, se engendra lo naciente.
De esa forma, el cambio que anhelamos no está en la cima del tiempo, al final de la historia, sino en la inmanencia del devenir transformador y transformante de las personas fundado en la posibilidad de producir acontecimientos que nos liberan de nuestra mismidad, de nuestra continuidad de identidad, que significaría inventar nuevas formas de vivir, de subjetivarnos, de insubordinarnos, formas que promuevan “nuestro propio y demiúrgico esplendor”. (Peter Pal Pelbart, 11). Para cortar, incidir, cambiar, la militancia de la economía social no puede quedar homogenizada en el transformismo político o asociativo, ni en la academia, ni en ningún poder dominante, ni en las naturalizaciones que igualan, ni en las series del mercado, ni siquiera en la propia identidad. De lo contrario el resultado de nuestras prácticas no diferirá gran cosa de las consecuencias del modo de vida capitalista que pretendemos cuestionar. J. Ricci . La obra es del artista Julián Althabe

martes, 19 de mayo de 2009

EL AMOR Y LA POLITICA

No creo que haya en esto una contradicción, porque la política es también una forma del amor (aunque no viceversa). Hay que aventar cierta mentirosa imagen que suele presentar al luchador político como un ser tan riguroso en su disciplina, que es incapaz de amar como cualquier hijo de vecina, e incluso a la hija del vecino, sobre todo si está bien de piernas e ideología. El amor no es un artículo suntuario, sino una necesidad vital del ser humano. Y no pensamos avergonzarnos de semejante realismo.
Mario Benedetti
(Cumplido!)

viernes, 15 de mayo de 2009

Sobre el Progreso, la verdadera Nobleza, el Misterio humano y el mundo Simbólico del hombre, según Teilhard, Nietszche, Octavio Paz y Jung.


“El Progreso no es lo que piensa la gente, ni eso que le irrita no ver llegar nunca. El Progreso no es inmediatamente la dulzura, ni el bienestar ni la paz. No es el descanso. No es ni siquiera de manera directa la virtud. El Progreso es esencialmente una fuerza, la más peligrosa de todas las fuerzas. Es la Conciencia de todo cuanto es y de todo lo que puede ser.” Pierre Teilhard de Chardin: El Fenómeno Humano

“Hermanos míos, yo os consagro a una nueva nobleza y os la revelo!. Debéis ser creadores y educadores, y sembradores de futuro.
En verdad, no una nobleza que podáis comprar, como la compran los tenderos, con oro de tenderos: pues poco valor tiene todo lo que tiene un precio.
¡Que a partir de ahora sea vuestro honor no el lugar de donde venís, sino el lugar a donde vais! Vuestra voluntad y vuestros pies que quieren ir mas allá de vosotros mismos, ¡qué esté en eso vuestro honor!....//.... ¡No hacia atrás, hermanos míos, debe mirar vuestra nobleza, sino hacia a delante!”. Friedrich Nietszche, Así habló Zarathustra

“El mundo de la producción en serie, es un mundo de cosas, de útiles. Y los útiles nunca son misteriosos o enigmáticos, pues el misterio proviene de la indeterminación del ser…//... El misterio es una fuerza o una verdad oculta, que no nos obedece y que no sabemos a que hora y como va a manifestarse. Pero los útiles no esconden nada, no nos preguntan nada y nada nos responden. Son inequívocos y transparentes. Meras prolongaciones de nuestras manos, no poseen más vida que la que nuestra voluntad les otorga. Nos sirven; luego gastados, viejos, los arrojamos al cesto de basura, al cementerio de automóviles, al campo de concentración. O los cambiamos a nuestros aliados o nuestros enemigos por otros objetos.” Octavio Paz, El laberinto de la soledad.

“Por regla general, el aspecto inconsciente de cualquier suceso, se nos revela en sueños, donde aparece no como un pensamiento racional sino como una imagen simbólica…//... Basándose en esta prueba, los psicólogos supusieron la existencia de una psique inconsciente, aunque muchos científicos y filósofos niegan su existencia. Razonan ingenuamente que tal suposición, implica la existencia de dos “sujetos” o dos personas dentro de un mismo individuo. Pero eso es precisamente lo que representa, con toda exactitud. Y una de las maldiciones del hombre moderno es que mucha gente sufre a causa de esa personalidad dividida. En modo alguno es un síntoma patológico; es un hecho normal que puede ser observado en todo tiempo y lugar. No es simplemente el neurótico cuya mano izquierda ignora lo que hace la derecha. Este conflicto es un síntoma de una inconciencia general que es la innegable herencia común de toda la humanidad.
Nuestra psique es parte de la naturaleza y su enigma es ilimitado. Pero negarlo, significa miedo a lo nuevo y lo desconocido.
Lo que no conseguimos ver conscientemente, con frecuencia lo ve nuestro inconsciente, que nos transmite la información por medio de los sueños.

“Para la mente científica, fenómenos tales como las ideas simbólicas son un engorro, porque no se pueden formular de manera que satisfagan al intelecto y a la lógica. La incomodidad comienza con el fenómeno del “afecto” o emoción que se evade de todos los intentos del psicólogo parta encasillarlo con una definición. La causa de esta dificultad es la misma en ambos casos: la intervención del inconsciente”. Carl G. Jung: El hombre y sus símbolos . El de ll foto es Lucas Ricci, en Palma de Mallorca

lunes, 11 de mayo de 2009

TRES MIRADAS, UNA MIRADA


“La televisión ha comenzado una obra de homologación destructora de toda autenticidad. Ha impuesto sus modelos, que son los de la nueva industrialización, que ya no se contenta con “un hombre que consume”, si no que pretende que ya no sean concebibles otras ideologías que la del consumo. Un hedonismo neolaico, ciegamente desprovisto de cualquier valor humanístico y ciegamente ajeno a las ciencias humanas”.

“La sociedad juega el juego de la masacre: ganar, poseer, destruir”.

“la libertad sexual no ha sido deseada ni conquistada desde abajo, sino que ha sido mas bien concedida desde arriba, a través de una falsa concepción del poder consumista”.

PIER PAOLO PASOLINI
El amigo Sapo se asomó a la ventana de mi escritorio una tarde de lluvia.