jueves, 18 de febrero de 2010

QUE ES LA POLITICA III

Para Hanna Arendt el fundamentalismo y todo adoctrinamiento resquebraja al ser humano. “Adoctrinar es peligroso, dice, porque conlleva a la perversión de la comprensión, no del conocimiento”. Los fundamentalismos y los adoctrinamientos se relacionan con el totalitarismo porque despersonalizan al sujeto, transforman a los colectivos en homogeneidades y pretenden la dominación de los espacios. Requieren de un líder.
El capitalismo llega a esos limites cuando transforma al trabajo en instrumentalización. El trabajo es creador del hombre, y el trabajo instrumentalizado, despersonalizado, conlleva a transgredir los limites del Hommo Faber. Bajo el disfraz del utilitarismo propone la instrumentalización del mundo, para dominarlo de la misma manera que domina las cosas.
El remedio es la creación.
El hombre solo existe como pluralidad, no es el hombre sino los hombres los que habitan la tierra. La pluralidad, la alteridad, es ley de la tierra. Por eso la verdadera política no puede ser mas que democrática.
Libertad y política es un binomio indisoluble.
El individuo aislado es lo privado.
El ser y estar con otros es lo público.
Toda política puede comenzar de manera individual, pero solo concluye con la participación de otros, por lo que, en términos de ciencia política, es la verdadera esencia humana.
La acción humana es la actividad de la pluralidad humana.

La creación sería la capacidad de comenzar algo nuevo. El hombre no nació para morir sino para eso. Para comenzar algo nuevo. Por eso San Agustín decía que para que hubiera comienzo fue creado el hombre. Así apareció el principio de la libertad sobre la tierra.

“La verdad es política o no lo es”. Es democracia deliberativa.

Lo único que puede salvar al mundo es el hombre, principio de una acción que solo los hombres pueden iniciar por haber nacido.
Estar con otros, es estar vivos. Resolver los problemas comunes.
La acción política es siempre la posibilidad de comenzar algo nuevo.

Ref: Hanna Arendt: La Condición Humana

miércoles, 10 de febrero de 2010

EL CLUB COMO POLITICA ACTUAL

INTRODUCCIÓN AL CLUB
Como militantes, nos damos cuenta de las dificultades actuales para hacer política. Dificultades objetivas y subjetivas. Para hacer este análisis, parece necesario por un momento tomar distancia de la coyuntura, alejarnos, como un zoom al revés. Hacia el mundo.
El mundo que vivimos no es el mismo que hace unos años. Ha cambiado el trabajo, la organización del trabajo, la familia, la manera de ver la sexualidad, la política. Ha cambiado la estructura social de nuestro país, ha cambiado la cultura, han cambiado las instituciones y hasta el Estado ya no es el mismo. Después podemos ampliar este punto.
Pareciera que nos enfrentamos a un cambio de paradigma, es decir a una manera distinta de ver la realidad, de pensarla y de modificarla. Ahora la realidad responde a nuevos marcos de referencia y tiene nuevos limites para pensarla, mas amplios en algún aspecto, mas limitados en otros. Y nuestras cabezas también han cambiado. Casi sin darnos cuenta, pensamos de manera diferente. Nosotros también somos parte de la realidad. Pero lo viejo no se ha ido del todo y lo nuevo no termina de fraguar.
Parece necesario teorizar sobre esta situación. Teorizar es alargar la mirada, mirar mas lejos. Teorizar es una pretensión de objetivar. Solo válida si proviene de la experiencia, solo válida si vuelve a la practica. La respuesta a la pregunta que ansiosamente nos formulamos: ¿Qué es hacer política hoy?, no parece posible encontrarla sin una mirada teórico/practica y colectiva.
Esto de colectivo es primordial en nuestro pensamiento. Somos concientes de la complejidad del tema. No alcanza con la cabeza individual del viejo paradigma. Parece necesario la construcción de una inteligencia con capacidad de articular en forma simultánea distintos aspectos y visiones de la realidad. Consideramos que esa inteligencia es la del grupo. La inteligencia singular y colectiva del grupo, no como suma de individualidades, sino como sujeto (uno) colectivo.
Somos concientes además, de que los dispositivos de disciplinamiento y subordinación pueden hacernos ver como revolucionarias acciones y políticas que no emancipan, cambiando el significado de los conceptos, extendiendo la conquista al campo de las palabras y sus significados, y por lo tanto de nuestra propia acción. El pensamiento hegemónico tiene la capacidad de robarnos el sentido de nuestros actos desde esa colonización de los conceptos, por eso nos resulta difícil mantener un sentido coherente y dinámico, en una sociedad que cambia constantemente. De la misma manera es posible encontrar en ciertas maneras sociales nuestras de vincularnos, ciertos hábitos, costumbres y formas de pensar y de sentir que han resistido en nosotros al barrido de todo lo que no sea especulativo y orientado a la ganancia.
Nos parece que la fuerza que define el sentido es la conciencia. Sin embargo la conciencia y su nivel colectivo, la ideología, no puede ser algo escrito, externo, como valores a alcanzar, y por lo tanto mas allá del ser humano. La conciencia y la ideología son para nosotros un proceso autónomo, en el que las personas y el pensamiento van tomando forma, se van informando, progresando en el día a día, en el devenir de los hechos. Y ambas, conciencia e ideología, están comprendidas en el hombre; son para el hombre, y no al revés.
Este devenir diario de producción conciente es profundamente político, porque no solo se trata de ideología y de conciencia, sino también de trabajo político resignificador e instituyente. Resignificador en cuanto recupera el sentido de los conceptos e instituyente porque mediante el trabajo político nuestras ideas pueden alcanzar un nivel de formalidad, que es nuestra comunión con la realidad. Que es la construcción de otra realidad, mas afín a lo que queremos. De esta manera las conquistas políticas quedan integradas en un Proyecto político emancipador, cuya argamasa y puesta de sentido es la conciencia y la ideología. No tenemos otra herramienta para la resistencia y la coherencia que nuestra conciencia singular y colectiva.
De modo que evaluamos que nos encontramos en un mundo en cambio de paradigma, donde la manera de mirar la realidad esta cambiando, pero esa realidad somos nosotros mismos. Todo lo negativo que vemos en la sociedad es posible también encontrarlo en nosotros mismos. Y todo lo positivo para nuestros ojos puede ser favorable y al mismo tiempo funcional a un modo de vivir que no nos conviene.
Para seleccionar con acierto y avanzar sobre lo conocido y aun sobre lo desconocido, es decir objetivar y crear, parece necesario teorizar, pero esta teorización no puede ser individual, no alcanza, debe ser colectiva. Creemos que la unidad colectiva de reflexión es el grupo. El grupo no solo como inteligencia colectiva capaz de pensar en la complejidad, sino también como conciencia colectiva, capaz de caminar por rumbos no lineales, no rectilíneos, mas bien sinuosos y cambiantes, como se nos presenta en realidad el camino de la vida. Grupo que religa a la persona con otras personas, grupo que religa las ideas con la acción en la calidad de los vínculos. Grupo que religa la conciencia con la política y a la política con nuestra realidad.

CARACTERISTICAS DEL CLUB
Desde este marco de pensamiento, desde ese desafío al pensamiento y a la acción, aparece en Moreno la idea del Club, como posible construcción material de esta teorización. El Club nace del convencimiento de que politizar es encontrar entre nosotros los mecanismos que nos unan a (todos) los compañeros que conformamos el campo popular. Esta tarea puede ser muy difícil planteada a nivel nacional, pero le encontramos posibilidad en el ámbito de nuestro territorio si se prioriza el proceso de los problemas locales, aquellos que padecemos todos por igual. En este sentido pensamos que todo nos une, y que sigue teniendo vigencia aquellos de que “el barro nos une”, y que nos une la carencia de muchos servicios esenciales, pero también nos une la necesidad y las ganas de encontrar nuevas maneras de pensar, de dialogar, de vincularnos y de crecer, como personas y como grupos. Nuevas maneras de relacionarnos que al tiempo de constituir por si una resistencia liberadora, nos permitan revertir la fragmentación, la cosificación, la especulación productiva de todo, la esfumación de la conciencia, el descrédito de los afectos y la carencia de verdad.
A continuación van algunas características que –parece- serían necesarias en el Club.
< Reúne a personas y organizaciones del campo nacional y popular. Tiene en cuenta por lo tanto la profunda heterogeneidad que caracteriza a este campo, dadas las múltiples estrategias puestas en practica por los compañeros y los dirigentes a lo largo de la historia y especialmente en los últimos años.
< Valora la manera de construir vínculos entre sus integrantes. Es sabido que no hay un solo lenguaje, y que el hombre se vincula desde el lenguaje corporal, el del pensamiento, el de la imagen, el de la sensibilidad, y sobre todo el de la palabra. Por eso (el Club) tiene especial cuidado en desarrollarlos con arte. Arte sería el uso cuidadoso y amoroso del lenguaje. La palabra puede unir, fraternizar, sensibilizar y humanizar; y además puede separar, cuando es usada fuera de tiempo y respondiendo a intereses particulares y de corto plazo. De esta manera puede convertirse en un nuevo elemento de fragmentación del ya dividido campo popular. El portador de la palabra tiene en cuenta la construcción que se requiere. Su palabra es funcional a esa construcción.
< El Club es una construcción humana siempre en proceso a la que se la debe dotar del soplo que lo animará. Es por lo tanto tarea estratégica del grupo develar el espíritu que los une. Es sabido que solo las cosas están determinadas y por lo tanto carecen de espíritu. Pero los grupos no son meras construcciones materiales. Esta construcción del ánimo, del alma grupal, esa tarea que nunca se termina en un grupo, es tarea de cada palabra y de cada gesto. Es decir, ese objetivo no puede estar ausente en cada palabra que se pronuncie, en cada gesto de cualquier lenguaje utilizado.
< Para esto requiere madurez. Ya no somos niños, que anteponemos nuestros caprichos personales a los objetivos de la nación humana argentina. Ya no nos satisface la pequeña y corta satisfacción de nuestros intereses personales. Ambicionamos ubicarnos en la capacidad de articular la síntesis del interés popular, particularmente su expresión en Moreno. Creemos que esa es nuestra manera de construir la nación que soñamos. Desde lo cercano y sencillo hacia lo lejano y complejo.
La posición madura sabe que no basta con el saber individual, y sabe que debe nutrirse de miradas distintas, heterogéneas. El saber popular no es lineal, ni puede resumirse en una sola definición: rebalsa todo concepto. Por eso resulta necesario ubicarse en una posición adulta, madura, no rígida, abierta, sensible, cuidadosa, política y democrática. Es abandonar los espejismos de claridad personal que pueden dar las afirmaciones y definiciones contundentes, para trabajar entre muchos la posibilidad de otra claridad concreta.
< Por eso, acompaña a la madurez con la complementariedad. No nos basta con nuestra individualidad, ni siquiera con la de nuestra organización. Necesitamos heterogeneidad, necesitamos diferencias entre nosotros, necesitamos valorar que no pensamos igual, para potenciar toda esa complejidad, diversidad mucho mas rica que la igualdad homogénea. El trabajo político es (ser capaces de) construir unidad con esa heterogeneidad. Unidad con la diversidad, que eso es lo que somos. Toda pretensión de homogenización la consideramos ficticia.
< No busca afuera el Poder, sino que trabaja la capacidad de poner en obra la potencia del propio poder. El trabajo de reconocimiento del poder personal, grupal, colectivo es nuestra pedagogía. Esa tarea es grupal. Y aquí todos podemos ser maestros. Construir un grupo y dotarlo de espíritu es hacer conciente su potencia. La potencia grupal no aparece en ámbitos inhibitorios ni con vínculos sin equidad. Esas caracteristicas provienen de la mentalidad polar, jerárquica, homogénea y propietaria de un único saber. La existencia de la sensación de libertad es indispensable en cada uno. Eso implica humanizar, es decir despejar los vínculos de solemnidades, formalidades absurdas, manipulaciones del otro fundadas en la lógica polar, y sobre todo de certezas de verdad. La pregunta de (nuestro) dirigente es ¿Cómo hago posible la expresión de potencia de mis compañeros?. Esa sería nuestra manera de ejercer el poder. Porque el dirigente es dirigente en la medida en que es capaz de desarrollar la potencia de sus compañeros. Este poder es colectivo, aunque lo pueda ejercer una persona determinada.
Dos frases surgidas del proceso boliviano y pronunciadas por Evo vienen –me parece- a ayudarnos, pero aclaro que la interpretación es mía: la primera es “Nada para nosotros, todo para todos”. Parece que esto alude a una nueva dirigencia, que no pone sus intereses personales por delante. No pone por delante los privilegios, de prestigio ni económicos, que proporciona el poder. No genera jerarquías odiosas, y relaciones carentes de equidad. Pero no renuncia ni le saca el cuerpo a la responsabilidad que sobrevenga. La segunda es el Buen Vivir. Se dice que mientras el mundo vive mal, Bolivia propugna el Buen Vivir. El Buen Vivir tiene un compromiso con la Madre Tierra y con la vida expresado en cuatro componentes: compartir, comprender, vivir y soñar. Se entiende que compartir es dialogar en todos los lenguajes, no solo en el de la palabra. Comprender es extender este diálogo a los diferentes, a los que consideramos los otros y comprenderlos, en el sentido de quedar comprendido en una unidad con el diferente. Vivir así es respetar la vida, que siempre tira para adelante, en el sentido de los sueños.

Y ahora un texto de Jauretche:
“Excluido el pueblo del poder en 1930, la oligarquía restaurada utiliza el intervensionismo de estado, solo que lo hace en beneficio del Imperio Británico.
Estamos ya en la década infame, cuyo hecho capital es lo que FORJA denominó el “estatuto legal del coloniaje”. Sobre el tratado roca Runciman se articulan los instrumentos legales para el retorno a la economía colonialista de dependencia. El Banco Central, las juntas reguladoras, las coordinaciones de transportes, todos los instrumentos usados en el manifiesto inicial de FORJA persiguen esa sola finalidad. Nuestros papanatas ideológicos, los creyentes de los grandes enunciados, los profesores de las ideas abstractas, todos especialistas en el hurto de la realidad tienen aquí una gran enseñanza. El dirigismo del Estado, como el liberalismo, como el socialismo, como casi todas las formulas hechas, son formulas simplemente. Lo mismo sirven para un fregado como para un barrido. Pueden servir para el ascenso social del pueblo y hasta para el propio desarrollo del capitalismo nacional, como pueden servir para lo inverso. Todo está en como se lo maneje y para que fines”.
Ref: : Arturo Jauretche: La tentativa de reconstruir la granja: en Forja y la Década infame. Peña Lillo editor. Buenos Aires, mayo de 1976.

Bebe Ricci, enero de 2010

viernes, 25 de diciembre de 2009

LAS PALABRAS


LAS PALABRAS


A la tardecita bajan
Por la cuesta las palabras
Se juntan y se dispersan
Como majada de cabras

Allá vienen en tropel
Todas juntas y mezcladas
Las palabras buenas
Las palabras malas.

Las palabras duras
Las palabras blandas
Palabras que solo duran
Palabras que uno ama

Palabras que han sido
Palabras que están siendo
Palabras que aun perduran
Y que solo son viento

Vienen entreveradas
Mansas, tiernas, delirantes
agresivas, desconfiadas
sencillas y elegantes

Algunas son muy viejas
Y con herrumbre de siglos...
(se llenaron de asperezas
encerradas en los libros)

Hay palabras seductoras
Atractivas, cautivantes
Palabras que enamoran
Al ingenuo caminante

Las hay otras indomables
que mis amigas han sido:
saben ser como sables
y de mi mano han comido

Es bueno ser prudente
con algunas palabras
que al cándido muerden
y le dejan la rabia

Y cuando el hombre se creé
propietario de la ciencia
endurece las palabras
y las tira como piedras

(Aprendí de la experiencia.
en mi infancia escolar
por estos dueños de la ciencia....
el arte de esquivar)

Esa gente también tiene
un tropel de palabritas
limpias, gordas, relucientes
y bien enceraditas

palabras que no oyen
palabras que no hablan
palabras que no viven
palabras que descartan

palabras con sobrepeso
o palabras muy santas
palabras hechas de yeso
¡para engañar al alma!

Las palabras están vivas
aunque parezca que miento
ellas son las divas
y nosotros su instrumento

Nombran lo nuevo
Hablan de lo viejo
Para que yo me mire
En ese espejo

Las palabras verdes
que cultivo en el jardín
se dicen despacito
para que no llegue el fin

Las palabras bravas
que señalan la tensión
aunque se hagan las mansas
dicen ¡revolución!

y las palabras suaves
que me calman el dolor
las puede decir cualquiera
pero si es Mari, mejor.

Y hay palabras perdidas
Que yo quisiera encontrar
Que se llenan de paciencia
Y se ponen a hilar

Palabras muy sentidas
De la majada mejor
Palabras elegidas
Para la voz de un cantor

Juan Ricci, Navidad del 2009

domingo, 15 de noviembre de 2009

"El poeta es finfidor, finge tan perfectamente, que tambien finge el dolor, el dolor que en verdad siente".
Fernando Pessoa, Obras Poéticas.

Desde este punto de vista, es de lo humano la condicion de poeta.

MANOBLANCA

Donde vas, carrerito del este
castigando tu yunta de ruanos,
y mostrando en la chata celeste
las dos iniciales pintadas a mano.

Reluciendo la estrella de bronce
claveteada en la suela de cuero,
donde vas carrerito del Once,
cruzando ligero las calles del sur.

¡Porteñito!....¡Manoblanca!...
¡Vamos!...¡fuerza, que viene barranca!...
Manoblanca...¡porteñito!...
¡Fuerza!...¡vamos, que falta un poquito!...

¡Bueno!...¡bueno!...¡Ya salimos!...
Ahora sigan parejo otra vez,
que esta noche me esperan sus ojos
en la avenida Centenera y Tabaré.

Donde vas, carrerito porteño
con tu chata flamante y coqueta,
con los ojos cerrados de sueño
y un gajo de ruda detras de la oreja.

El orgullo de ser bienquerido
se adivina en tu estrella de bronce,
carrerito del barrio del Once
que vuelves trotando para el corralón.

¡Bueno!...¡bueno!...¡ya salimos!...
Ahora sigan parejo otra vez,
mientras sueño en los ojos aquellos
de la avenida Centenera y Tabaré.

Homero Manzi, Che Bandoneon.

viernes, 25 de septiembre de 2009

SOBRE QUE SE ENTIENDE POR ECONOMIA SOCIAL Y LA ECONOMIA SOCIAL COMO PROYECTO POLITICO VITAL

CUESTION:
A partir de la definición del campo de la economía social se presentan diversos problemas, no solo de índole investigativo sino también profundamente políticos, ya que en la misma definición quedan impresos de alguna manera el universo simbólico de significaciones y los objetivos de quien la formula.
DEFINICIÓN DE LOS COOPERATIVISTAS:
Para los cooperativistas la economía social es el espacio social en el que actúa el conjunto de cooperativas y mutuales del país. Se trata de intercambios económicos, sociales y culturales entre organizaciones que no tienen fines de lucro y si, en cambio, objetivos sociales. Tanto los cooperativistas como los mutualistas tienen siete principios que aluden –entre otros- a la igualdad jurídica de cada miembro cooperativo, a la libre asociatividad y al compromiso social de la organización con la comunidad, principio este incorporado a las cooperativas mas recientemente por la Alianza Cooperativa Internacional.
DEFINICIÓN DE LAS ONGs:
Para otro grupos, por ejemplo el de las ONGs, la economía social se compone de cooperativas y mutuales y también fundaciones y otras organizaciones sin fines de lucro como asociaciones civiles e instituciones de ayuda social. Como se unifican los conceptos de economía social y tercer sector, algunos excluyen a las empresas del estado. Otros, para oponerse a este planteo tan “privado”, incluyen en ese conjunto expresamente a esas empresas. De esta manera la economía social viene a ser una opción económica, social y política cuya preocupación fundamental sería justamente el restablecimiento de los auténticos valores y principios, fundamentalmente la solidaridad, la justicia, la equidad. En algunos casos se justifica esta voluntad con el argumento del “egoísmo inteligente”. Es decir, si no colaboro para que exista un poco mas de justicia, las consecuencias de tal estado de cosas nos alcanzaran en algún momento. Es este particular sentido de reciprocidad que alumbra los significados de solidaridad, justicia y participación de cierta modernidad solidaria.
PARA NOSOTROS:
Para nosotros, la economía social se compone fundamentalmente de todas las estrategias que hace la gente para reproducir la vida al margen de la lógica de la ganancia, o del calculo económico elemental.
El CALCULO ECONOMICO ELEMENTALY LA RUEDA DE MARX
¿Qué es el calculo económico elemental?.Para Marx, la esencia del capitalismo estaba dada justamente por el carácter que ese sistema le confería al dinero. Mientras durante toda la historia el hombre usó el dinero para cambiarlo por bienes de uso, solo en el capitalismo el dinero se convertirá en mercancía capaz de dinamizar una racionalidad que busca ganar siempre mas. La inversión de dinero en mercancías (o bienes de cambio) no esta destinada a satisfacer necesidades sino a ganar mas dinero, que nuevamente será invertido para obtener aun mas dinero, y así sucesivamente. El calculo económico elemental se ilustra con la fórmula D’ > D. Es decir, dinero final siempre mayor que dinero inicial. Esa rueda, decía Marx, no tiene fin, mientras que la de los bienes de uso si lo tiene. Podríamos agregar que esa rueda interminable ha sido montada sobre un mundo físico “terminable”, y que el problema alcanza limites extremos cuando el capitalismo ha pasado a ser un proceso civilizatorio de alcance mundial.
EL ESTADO MODERNO
Es sabido que la creación del estado moderno data de la desintegración del Sacro Imperio Romano Germánico como consecuencia de la Paz de Westfalia, en 1648, cuando cada pequeño feudo o reino cobró una cierta independencia, que en el curso del tiempo, Revolución Francesa mediante, alcanzaría las características del estado burgués mas o menos como lo conocemos en nuestros días.
LA REVOLUCION FRANCESA Y EL ESTADO BURGUES:
Muchos autores ubican la fecha de nacimiento del capitalismo justamente en 1789, año de la Revolución Francesa, o burguesa, porque si bien el proceso data de unos cuantos años antes (allá por la Paz de Westfalia), es ahí cuando quedan consolidadas las instituciones de la sociedad que van a garantizar el funcionamiento, permanencia y crecimiento de esa manera particular de producir, sentir y vivir que es el capitalismo. De todas las instituciones creadas, el Estado será la madre, la mas importante de todas y –a cuya imagen y semejanza- se desprenderán todas las demás. Lo mas importante es que este estado ha sido llamado con justicia burgués, porque no solo esta destinado a garantizar un modo de producir, sino por sobre todo, va a garantizar la vigencia de una racionalidad. Una manera particular de concebir al hombre, a la familia y a la sociedad, al espacio, al tiempo, al desarrollo y al progreso, basada en la tecnología y el saber técnico; y en un modo especial de saber al que llamará ciencia.
De todo eso, el ultimo garante será ese Estado.
LA CONSTRUCCIÓN DE HEGEMONIA DESDE EL ESTADO:
De la mano de Gramsci puede uno recorrer los caminos de la construcción de la hegemonía estatal, por medio del consenso y la coerción. Simplificando su teoría se puede decir que el Estado no es solo el aparato administrativo, sino que se extiende hasta la sociedad civil. Ese estado ampliado de Gramsci se mueve con dos poderosos brazos para mantener la hegemonía burguesa. Desde la sociedad civil con el consenso y desde el aparato administrativo de la sociedad política con la coerción. Este consenso aparece bajo la forma del deber ser, de lo que está correcto, útil, eficiente, lo racional, caracterizado en la unidad fundamental de todo ese sistema que es la “razón social”, es decir la empresa. Por oposición, todo lo que se haga inspirado en una lógica distinta obtendrá el calificativo de irracional. Y cuando el consenso entra en crisis y la irrupción de lo irracional se vuelve amenazante (recordemos la definición de Videla sobre “la subversión”), el estado puede apelar a la coerción.
LAS INSTITUCIONES ESTATALES:
Siguiendo a Gramsci, muchos autores, de los cuales voy a tomar a Virno, llegan a decir que esa hegemonía estatal se extiende hacia la sociedad civil en otras instituciones, que Virno llamará estatales, porque, aunque afirmen explícitamente que no forman parte formal del estado, como por ejemplo las organizaciones no gubernamentales o ONGs, comparten la misma lógica y la misma racionalidad. Estas instituciones tendrían una lógica estatal, toda vez que su objetivo principal no solo no cuestiona sino que consolida, extiende y fortalece por medios distintos a los de la empresa, la racionalidad burguesa y su lógica irracional de la rueda interminable, montada sobre la finitud del mundo, que venimos a ser los seres humanos.
Las ONGs, y también muchas cooperativas y mutuales y asociaciones de bien publico juegan de esta manera, a veces también ingenuamente, un rol de bomberos o de asistencia publica de los “efectos no queridos del mercado”, al centrar su accionar en el cuidado de las heridas y la rehabilitación de los inválidos –la llamada inclusión- sin cuestionar las razones mismas que llevan a la sociedad a ese estado de cosas. Por esta razón podríamos decir que se trata de un proyecto des-politizador.
LA AUTONOMIA COMO PRODUCTORA DE LA HISTORIA
Para nosotros la economía social se funda en otra manera de producir, distinta a la hegemónica desde el punto de vista de las relaciones. En el acto de producir, se condensa la historia. Todo lo que ha devenido el hombre aparece en el acto de producir aquello que necesita para la vida. Dicho de otra manera, no podría el hombre producir sin conjugar integralmente en ese punto toda la historia social que lo atraviesa. Para Castoriadis, la historia sería justamente la posibilidad humana de incorporar nuevos significados a la vida espacial y temporal. Este autor llama autonomía a la capacidad de “romper el cerco” de información, conocimiento y organización de las sociedades tradicionales. Cuestionar las instituciones y las significaciones establecidas, que representan los principios y los valores del cerco, representa para Castoriadis una ruptura con rango de creación ontológica porque implica el acontecimiento de una autoalteracion de la sociedad.
LA ECONOMIA SOCIAL COMO RUPTURA CREATIVA O COMO CONJUNTO DE INSTITUCIONES INFANTILES:
En este campo de ruptura creativa se ubica la economía social, aunque también esta dinámica exige un carácter circular, un entrar y salir, ya que “los elementos se presuponen unos a otros y solo tienen sentido unos por los otros” dice Castoriadis. Sería como un no abolir lo anterior. Esta circularidad también esta presente en Virno cuando dice que las instituciones que necesitamos deben tener las características del niño, el las llama infantiles. El niño siempre será fiel a su deseo y además, para concretarlo relativizará la norma. No la elimina, ni lucha por su terminación o abolición, solo la gambetea. Virno opone por esta razón las instituciones infantiles a las estatales, cuya rigidez solo reproduce las significaciones posibles en esa sociedad. La circularidad sería así la capacidad de vivir en un mundo ya significado, determinado, y al mismo tiempo crear condiciones de vida distintas –resistir, resignificar- , que solo tienen sentido en cuanto existe una situación anterior que resulta insostenible.
De manera que la economía social sería una manera distinta de producir, distribuir, circular y consumir, pero como ello no sería posible sin un entramado de instituciones que garantizaran ese otro modo de producción, y por lo tanto las consecuentes relaciones, puede decirse que la economía social es tal, solo cuando llega a constituir un sistema interrelacionado de instituciones y practicas que organizan, como una “mano invisible”, la resolución de las necesidades genuinas de todos los miembros de la sociedad.
EL CAMBIO DE PARADIGMA Y EL TRABAJO DE LA ECONOMIA SOCIAL
Para que tal cosa ocurra, parece necesario que la sociedad esté ubicada en otro paradigma. Para Kuhn, el paradigma es “una completa constelación de creencias, valores y técnicas compartidas por los miembros de una sociedad”. Y lo que él llama cambio de paradigma se da justamente cuando la sociedad cambia la mirada sobre la manera en que piensa interpretar y organizar la realidad, y eso es justamente el trabajo de la economía social. Estos tiempos son llamados justamente de cambio paradigmático, o de impasse. La situación de impasse se caracteriza por la carencia de instrumentos o herramientas verdaderamente efectivos para satisfacer las necesidades que aparecen. Lo viejo no sirve y lo nuevo, citando a López Petit, es lo imposible. La consecuencia, dice este autor, es el malestar, incorporado ahora en nuestras vidas como cuestión social. Pero lo imposible no es mas que lo que aparece denegado por la racionalidad hegemónica, lo que para ella se justifica invalorado, aun en un marco democrático.
Es interesante el planteo de López Petit, sobre la terapéutica del poder. Este autor dice que el poder dominante llega hasta permitir cierta resistencia, ciertos modos de resistencia, solo para que “nuestra vida privada, desprovista de vitalidad, no nos ahogue”, pero esa terapéutica estaría destinada solo a mantenernos en un estado precario del ser.
Esa precariedad no es solo laboral, sino que configura nuestro ser, y caracteriza el hecho mismo de vivir. Sentir a medias, vivir a medias. O crear organizaciones que, solo por inconciencia, llamaremos de la economía social. López Petit dice que resistir es resistir-se, ya que “la realidad que nos oprime es la misma realidad que construimos viviendo”.
El trabajo de la economía social no se limita a la producción de bienes. Es también trabajo humano de la economía social aquella actividad cuyo resultado es la construcción de una realidad que acompañe y despierte la liberación de nuestra potencialidad, entendida como la canalización de los esfuerzos en lograr la satisfacción de los deseos vividos en ese momento y ese tiempo.
LA ECONOMIA SOCIAL COMO PROYECTO POLÍTICO VITAL
De esta manera, frente al diseño político y económico del capitalismo montado sobre un modo de producción centrado en el capital e implementado globalmente como proyecto civilizatorio, la economía social se plantea como un proceso político que comienza por la implementación de practicas personales y colectivas que en si mismas constituyen una resistencia a un modo hegemónico. Se trata de un proyecto político vital que se funda en hacer posible la ruptura del cerco dominante, instaurar practicas diferentes, clandestinas, y crear instituciones que avalen estas practicas –desclandestinicen- para finalmente entrelazar esas organizaciones e instituciones en un sistema guiado por las necesidades genuinas de la sociedad.
Juan Ricci

viernes, 31 de julio de 2009

UNA NUEVA SUBJETIVIDAD


Nos interesa describir los elementos de una nueva subjetividad, en el contexto de otro paradigma. Ubicamos de esta manera, en otro paradigma, el acontecer de la economía social. Para nosotros el problema de las organizaciones de la economia social radica en que la cercania de su quehacer diario con la economía hegemónica, ubicada en el paradigma dominante, ejerce una fuerza de atraccion que se resuelve en muchos casos por la cooptacion. Nos animamos a decir que esto es asi, justamente por la existencia rectora de los valores y los principios. Al ser estos expresion irrebatible de una logica trascendente y binaria, y por lo tanto corrida de las exigencias temporales, obliga a traducir constantemente las ideas, el pensamiento y la accion, en el afan de que estos coincidan con aquellos principios y valores. De esta manera la posibilidad de un acontecer diferente va quedando subordinado y dependiente; mientras el accionar subjetivo adicionado termina consolidando actitudes relacionales que no formaban parte de los objetivos constituyentes de la organizacion. ¿Cuales son entonces los elementos de otra actitud relacional que permita resolver la realidad de acuerdo a sus necesidades y deseos, al tiempo que intercambia y dialoga con una economia distinta y hegemonica?. Se trata sin duda de una actitud politica que tiene en cuenta una nueva manera de pensar, de vincularse y de crear historia, es decir una nueva subjetividad.
Entendemos que este nuevo "saber hacer" ya sobrevuela nuestras sociedades, tocando sin duda a muchas de las organizaciones que conocemos. Nosotros nos limitaremos a detectar su particular presencia en la organizacion y desarrollo del "Consejo de la Comunidad" de Cuartel Quinto -agrupamiento reconocido como fundante de organizacions emblemáticas surgidas posteriormente en la region de Moreno- en la idea de que su reflexión y discusion, pueda constituir un aporte a la consolidación de la economía social como expresion de otro paradigma.
Juan Ricci (Resumen de Ponencia) El cuadro es de Fader.