sábado, 11 de septiembre de 2010

BREVE HISTORIA DE UNA DECISIÓN

Me la he pasado preguntando y preguntándome...qué es hacer política hoy?. En un mundo que ha cambiado tanto, que cambia nuestras cabezas sin que nos demos cuenta, que exige nuevos reaseguros para no equivocarse (como la creación y pertenencia a grupos de acción y reflexión...!)....La respuesta a esa pregunta no parece posible encontrarla sin una mirada teórica pero sobre todo practica y colectiva. No nos alcanza con la mera racionalidad individual. Esa cabeza individual nos juega malas pasadas...y puede hacernos ver como transformadoras acciones que son simplemente consecuencia de nuevos y renovados dispositivos de disciplinamiento y subordinación, para darle continuidad a un orden de cosas que no nos conviene. Por eso he tratado durante toda mi militancia –y especialmente en los últimos tiempos- de privilegiar el grupo para trabajar puntualmente en un proyecto que abarcara la pluralidad, es decir -muchas personas teniendo maneras diferentes de ver las cosas- articuladas en una unidad política. En ese trabajo de unir diferencias para un objetivo común me he sentido verdaderamente haciendo política. Como en el pasado.

Moreno es una realidad especial, muy, pero muy diferente a la de la ciudad de Buenos Aires o la de cualquier distrito del conurbano. Y yo siento interés por hacer política en Moreno, territorio desde donde puedo ser. Porque cualquier cosa que haga en mi vida tendrá sin duda el sello de mi vida en Moreno: el peronismo...y Evita...!....mas allá de la connotación partidaria (y quizás especialmente afuera de ella) Cuartel V, el consejo de la comunidad, la lucha por El Colmenar, la militancia, la huelga de hambre, los compañeros, los afectos....las lealtades, los errores, las discrepancias....las emociones... mis amigos, mi compañera, mis hijos. Otra sería mi vida y mis decisiones si hubiera vivido en la Ciudad de Buenos Aires.....o en cualquier otro lado.

Por eso desde esta mi historia, mis creencias y mis sentires, territorializados, trataré ahora de nombrar las razones por las cuales he dado este paso de regreso al peronismo.

La primera, es por la vía de comunicación. ¿desde donde vamos a hablar con la gente?. Nuestra historia es la historia de la resolución de una contradicción, entre la verdad racional y el instrumento de comunicación. Cuando nos quedamos con la verdad racional, perdemos el instrumento de comunicación, porque el peronismo en Moreno es eso: un código de intercambio con la gente. La verdad racional en Moreno puede ser el Frepaso, la Alianza, la Coalición Cívica...y Proyecto Sur. No es que yo diga que esta mal, no está mal, y hacen falta. Pero en Moreno no podemos ser solo verdad racional. Necesitamos compartir códigos comunes de necesidades, de amistad, de vivencias, de sentimientos, de modos de vida, de afectos, de lealtades. Y, para mi, eso es, aquí, el peronismo. La posibilidad de andar en los dos caminos a la vez, dialogo y racionalidad, reflexión arraigada, compromiso con el mundo, todo junto, para mi se llama peronismo.

La segunda –se parece a la primera- es por la lealtad al territorio. Hemos creído que somos leales siéndolo a una idea. “Nos debemos a la pureza de la idea”. Pero la idea la sustentan los hombres y mujeres sobre la tierra. Y cuando el territorio tiene una idea, expresada en un código de afinidades, quizás esta no sea la idea mas pura, mas elaborada, mas racional, y que mas se condice con la realidad. Pero es la idea de mi territorio, y solo navegando en esas aguas las puedo modificar, porque son ideas y son código. Si las racionalizo, también racionalizo el código, y quedamos afuera del intercambio. De modo que la lealtad al territorio nos permite participar en el intercambio para su modificación y crecer en ideas y en acción.

La tercera –tiene que ver con la segunda- es por todo lo que le falta al peronismo. Los dirigentes de Moreno de pequeños partidos políticos tienen dificultades en comprender la practica de aquello de “todo nos une”. Pero la vida me ha enseñado eso: en Cuartel V, a los habitantes de Cuartel V, la verdad es que todo nos une: la falta de escuelas, de viviendas, de agua potable, de gas natural, de salud, de justicia... el barro...! el manoseo diario de la política clientelar. Todo nos une, si verdaderamente elegimos trabajar por obtener lo que necesitamos, antes que priorizar nuestras diferencias. Y esto es extensible a Moreno entero, ávido de unidad, como todo lugar humano lleno de necesidades.

Esto parece ser lo que falta....pero desde partidos pequeños con grandes personalismos parece primordial diferenciarse y les cuesta mucho largarse a reunir en un gran abrazo a todas las expresiones dispersas del fragmentado campo popular. Las viejas y las nuevas, todas las de buena voluntad. Por supuesto que no es fácil, pero eso sería –para mi- hacer política, por lo menos la que entusiasma. Sin embargo los personalismos son mas fuertes –en estos grupos pequeños- que el partido que los reúne. El peronismo es un movimiento histórico mucho, pero mucho mas grande y vital que cualquier personalismo que lo habite. De modo que parece posible participar en su disputa y hacer aparecer en el juego de la realidad de MORENO otra posibilidad.

La cuarta, es que parece razonable e inteligente –además de ver su limitaciones- reconocer los logros del kirchnerismo. Aun pensando que la esencia de su inspiración no haya sido la mera justicia sino el calculo, esos logros se hicieron. Otros, en cambio, hicieron cosas terribles. Y el poder funciona así. El poder funciona por su conveniencia, pensar lo contrario sería ingenuo. Para crear algo distinto, es decir que la conveniencia del poder coincida con la del pueblo es necesario llenar al poder de pueblo, y eso –que ha sido nuestra histórica ocupación militante- parece posible desde el mismo kirchnerismo.

La quinta es la alegría de los compañeros y la probable incomodidad de los que hoy gobiernan Moreno. Estos, se sentirán probablemente muy seguros mientras mucha gente capaz de Moreno se refugie en partidos pequeños, porque hasta que esas fuerzas puedan poner en riesgo la estabilidad, impunidad y permanencia de ellos como gobernantes, falta posiblemente mucho, mucho tiempo. Por eso seguramente aplauden la permanencia en esos partidos.

Pero los compañeros se ponen contentos cuando aparece la posibilidad de alterar, de perturbar de alguna manera esa paz pueblerina que ya lleva 20 años, con mandatos consecutivos, sin renovación ni oposición contundente, con carencia manifiesta de políticas; y algunos dicen que con desidia y hastío. Los compañeros que sentían la frustración de todo lo soñado, lo esperanzado, y que pensaban como muy difícil cualquier alteración de la realidad morenense, creen ver una posibilidad de cambio y eso nos pone contentos. Parece que la sangre comenzara a correr mas oxigenada con la sola posibilidad. Por lo menos eso es lo que vivimos en este momento. Tampoco se trata de ir contra nadie, eso sería una grave reducción de nuestro proyecto. Solo de ir decididamente por lo que creemos: la construcción de la compleja trama de la pluralidad, en el sentido popular, en estrecho dialogo con la población, en una estrategia capaz de conquistar espacios de decisión. Es decir: el viejo sueño del Consejo de la Comunidad, del Colmenar, de Cuartel V...de toda nuestra militancia en Moreno.

Esta es una decisión, en la que me acompañan otros compañeros; no es una pura verdad, es simplemente la que podemos expresar en este momento....posiblemente incompleta, subjetiva, mas sentimiento en trabajo de objetivación que racionalidad elaborada...pero es una verdad que nos pone en movimiento, activa nuestros vínculos, y –sentimos- nos lanza para adelante, hacia la vida, como una flecha.

Juan Eugenio Ricci

martes, 3 de agosto de 2010

INFLACIÓN


ERNEST HEMINGWAY, trabajó para un periodico canadiense y fue enviado como corresponsal a la alemania de Weimar. Allí observó la brutal crisis económica que vivían sus habitantes. (Hasta tuvieron que hacer una nueva unidad monetaria basada en un milion de marcos, debido a la hiperinflación). Ernest Hemingway, periodista del Toronto Daily Star, relataba el año 1922 algunas consecuencias inmediatas de la hiperinflación en Alemania en el siguiente texto: "No había ninguna forma de lograr marcos en Estrasburgo: el negocio del cambio de moneda hacia días que ya no lo realizaban los banqueros abiertamente. Por lo tanto, cambiamos un poco de dinero francés en la estación de Kehl. Por diez francos nos dieron 670 marcos. Nuestra primera compra fue en una parada de frutas. Cogimos 5 magníficas manzanas y le dimos a la señora un billete de 50 marcos. Nos devolvió 38. Un viejo caballero de barba blanca y de buena presencia, en vernos comprar las manzanas, nos saludó alzando su sombrero, y se dirigió a nosotros. - Perdone señor - dijo en un alemán bastante tímido - ¿Cuánto le han costado las manzanas? Conté el cambio, y le dije: 12 marcos. Sonrió y movió la cabeza significativamente: No puedo pagar esto, es demasiado. Los franceses no podían pasar por la aduana para comprar la cantidad de cosas baratas que había, pero si que podían pasar y comer. El milagro del cambio permitía ver un espectáculo furtivo de la juventud de Estrasburgo invadiendo las pastelerías alemanas, y hartarse de comer pasteles rellenos de crema hasta ponerse enfermos a 5 marcos la ración. Todas las existencias de las pastelerías eran liquidadas en media hora. A pesar de todo, el pastelero y los dependientes, después de haber vendido todo, no estaban seguros de haber hecho un buen negocio. Probablemente el marco estaría bajando tan deprisa de lo que ellos tardarían en volver a calentar el horno. Mientras tanto, por la calle un curioso tranvía dejaba a los obreros que volvían a los suburbios con sus carteras vacías. Dentro de las pastelerías, avasallantes niños franceses se tragaban los últimos pasteles, y las madres francesas limpiaban las bocas de sus hijos".
Fuente: http://www.zweiterweltkrieg.org/phpBB2/viewtopic.php?p=2470

domingo, 18 de julio de 2010

NO SE INMUTE AMIGO


....y no se inmute, amigo, la vida es dura,
con la filosofía poco se goza.
Eche veinte centavos en la ranura
si quiere ver la vida color de rosa....

(fragmento, Raúl González Tuñón)

lunes, 12 de julio de 2010

AY...! LA COHERENCIA


NO ES POSIBLE ACCEDER A UN “NUEVO SABER” DISTINTO, DIFERENTE AL PRODUCTIVISTA, SINO DESDE UN PENSAMIENTO Y UNA MANERA DE CONOCER Y COMPRENDER, AUTÓNOMA.


Qué quiero demostrar?. Que en la Modernidad, todo el entorno y contexto de las organizaciones sociales de la economía social conspira contra su coherencia; y al mismo tiempo no es posible su existencia sin ese contexto, que en definitiva constituye el mismo medio de realizacion del objetivo estrategico organizacional. Es decir que no sería posible modificar la realidad sin antes modificar nuestra manera de comprender esa realidad. No solo de pensarla, sino de comprenderla.
La vida de la organización transcurre en dos planos, permanentemente. La organización debe desarrollar la capacidad de trabajar los dos. Poder entrar y salir de los dos. Mientras el contexto es el medio, y como medio puede ser favorable o adverso; el sentido de su razón de ser es su sustrato, donde se afirma y donde están sus raíces. Este sustrato es el deseo, es decir, lo que ha quedado de todas las conversaciones, de todos los imaginarios construidos al momento de pensar que se quería hacer. En ese proceso de recreación las personas no han podido hacer otra cosa que expresar como ha impactado sobre ellos el proceso histórico.
Mientras se ha pensado y se piensa en los objetivos de la organización se han cruzado objetivos materiales y objetivos ideológicos, evaluaciones de contexto, capacidades de los integrantes, alcance político de las acciones a desarrollar. El trasfondo de todo eso conforma el ánimo, la argamasa que constituye el material simbólico de los vínculos intersubjetivos. Ese material intangible es esencialmente dinámico, y no para. Y en esta dinámica radica toda la complejidad del tema en cuestión; ya que no existe manera de detenerlo, ni de ponerlo sobre la mesa, ni de diseccionarlo.
En el intento de dominar lo indominable -caracteristica de la comprension hegemónica- las personas pretendemos someter la dinámica misma al corsé de los valores. La imposición de una supuesta valoración moral detiene aquella dinámica. Ese es el sentido de las instituciones religiosas. Pero en el templo de la modernidad, las instituciones llegan a cumplir la misma función represiva. Este proceso tiene dos componentes: por un lado es posible por la perversión de la comprensión. Y por otro lado presenta una aparente solución, ya que parece que lo sometido efectivamente se somete. Parece que la razón ha vencido al espíritu del deseo, y que el orden esperado está al alcance de la mano. Pero como solo es una apariencia, lo que en realidad se desarrolla es un camino de comprensión que de ahora en mas construirá realidad de esa manera, es decir dejándose guiar por el efecto certero de los principios y valores rectores.
Se trata de una perversión de la comprensión, porque el contexto cultural de la modernidad es totalitario, y no deja a la vista otras opciones para pensar. El hecho de escoger el pensamiento ya elaborado que se encuentra al alcance de la mano pervierte la comprensión, la acostumbra a no crear. Pervierte la comprensión porque ésta comienza a fundarse principalmente en lo externo, en un proceso que conlleva a la igualación con otros seres, y no en el dictado autónomo. Una vez pervertida la comprensión ya no será necesario ni siquiera que el contexto sea totalitario.
De manera que es perverso para nosotros detener la dinámica de la vida y al mismo tiempo pretender conducirla. Además, esa propuesta es falsa, ya que la dinámica vital nunca se detiene, ni tampoco obedece dictados estáticos. El resultado en ella de esas políticas es la desaparición paulatina de la capacidad conciente. Este es el resultado de la racionalidad moderna actual en el ser humano. Las personas andamos con la conciencia agonizante, y, a veces, muerta. Y la muerte de la conciencia aparece como un valor para manejarse en la sociedad moderna.
Otra posibilidad es otro paradigma. De eso se trata la economía social. Otro paradigma implica adoptar otro marco de referencia. Pero ahora, móvil. Móvil significa que la misma referencia no es estática ya que simbólicamente depende de las tensiones en el plano de la realidad. Es decir, del efecto que la realidad va haciendo en la percepción subjetiva de la misma realidad. Al proceso autoreferencial destinado a expresar lo universal, lo abstracto y lo concreto lo llamamos autonomía.
Pero la autonomía no es simplemente una actitud. Es un proceso político. Es un proceso político colectivo y dinámico de historización, y su consiguiente resignificación. Asi va emergiendo la ética de la organizacion, es decir, lo que puede hacer. Comienza, de esta manera, a manejar dos lenguajes, el de las relaciones con el exterior y el resultante de la recreación de la comprensión, que conlleva a la liberación, entendida como posibilidad de crear lo que colectivamente deseamos crear, en un medio adverso para esos intereses. Para eso requiere hallar las palabras, los conceptos y la estrategia adecuada, ya que parece que nada que no pueda ser verbalizado es pasible de creación.
La creación de la que hablamos es un concepto abstracto y al mismo tiempo localizado, porque se trata de una manera particular de crear, es decir de la posibilidad de haber generado no solo una nueva materialidad sino un proceso nuevo y propio de comprensión y concreción. Un nuevo saber hacer que de ahora en adelante caracterizará a esta organización, por lo menos mientras no prefiera detenerlo.
(En la foto, León Balarché-Ricci informándose y tomando conocimientos)

Juan Ricci

jueves, 25 de marzo de 2010

SUEÑO DE UN 24 DE MARZO


Estoy libre para la guerra.
Al fin me he decidido.
Tengo todas las preguntas que hay que hacer.

Y comprendo ahora todas las respuestas.
He trabajado largamente para eso.
Mi cuerpo se mueve con destreza,
mi mente encierra la historia del Hombre.
Finalmente he descubierto las mil razones del poder
Las mil razones de la culpa
Las diez mil de los deseos.
Puedo salir a la guerra
Ya estoy preparado.

Pero...¿dónde está el enemigo?
En el campo de batalla ha crecido el pasto,
Y las viejas trincheras son nuevos cauces de nuevos ríos.
Un aroma antiguo perfuma el aire,
llenan la atmósfera voces distintas,
palabras nuevas y palabras viejas.

A todas les conozco la procedencia.
De todas descubro el por qué.
Soy joven y soy niño y soy viejo.
Soy yo y soy otro. Soy de adentro, y soy la gente.
El tiempo es como una tenue luz en la larga tiniebla
y ya no me divide.

Ahora son un solo ánimo, una sola alma
todas las esquirlas de mi.

¿A quien arrojaré mi lanza?
¿Qué sangre haré brotar?
He perdido la causa del guerrero.
La tensión de mi brazo se resiste.
Ya no quiero herirme. No puedo.
Una rara calma vaga por todos lados.
Una suave brisa mueve apenas los arbustos.
Los hombres están sentados en el suelo,
y conversan, mientras trabajan con sus manos.

Inclinados, ensimismados....
dan forma laboriosamente
a las varias caras de su estirpe.
Todo el tiempo es de ellos.
Están en este suelo para eso. Solo eso los anima.
Han encontrado su raíz en la tierra,
y por eso ni lloran ni se ríen
solo existe para ellos su obra.

Son rostros sin tiempo,
como el de las viejas –y hermosas- esculturas griegas...
(las de Fidas...¿te acordás?).

Ahora estoy liviano,
sentado en una piedra,
Con ellos y sin embargo solo.
Una distracción ajena, una imaginación frondosa
recrea todavía la guerra.
En algún lado del universo persiste el combate.
Un clarín estridente sigue sonando.
Chocan las armas y los hierros
estallan las palabras... el inútil fuego consume todo.

Y yo estoy solo.
Con todos ellos, y sin embargo solo.

Alguien me grita, impaciente: ¡Vamos, vamos!
Alguien que ha atravesado el velo imaginario.
Alguien que todavía no sabe que ya no vive.
Alguien que viene de las sombras del pasado.

Viene cargado de olor a sangre,
Porque ha entablado mil batallas para alcanzar el poder.
Ha dejado el alma en esa guerra.
Ha peleado duro con él mismo,
Hasta decidirse impotente
Hasta animarse a robar
Hasta convertirse en un criminal.
Y ahora se piensa poderoso....
¡...llena su mochila de poder ajeno!.
mas solo huele a sangre y fuego...

¡Y me invita a que lo siga!

Pero esa voz es un sueño...
Son seres que no existen.

Me llaman por mi nombre, pero ya no viven.
Conocen mis códigos mas queridos,
y saben pronunciar en mi lengua
mis odios mi justicia mi verdad y mis miserias.
Y mis llantos y mis vanidades.
Quieren convencerme.
Como si fuera posible seguir el juego
Como si aun yo pudiera escindirme.
Como si esos dioses aún me convocaran,
Como si yo pudiera ser aquel, todavía.

Ahora suena una vieja y triste canción:
“El cielo se ha acercado a la tierra
Y los hombres están sentados en el suelo...”

La vida es así:
Ya no hay ruidos de guerra.
Ya no hay facciones,
ni recuerdos heroicos en fiestas patrias,
ni se trazan líneas insolentes en la tierra...
como cuando éramos niños.
Ya no hay estandartes ni banderas.
Nadie le pertenece a nadie,
Nadie le jura nada a nadie.
Nadie ha incumplido nada.
El juicio ha terminado.

Unos pocos hombres descansan
Con los pies en el agua. No hablan.
Me invitan a sentarme,
A mojar yo también mis pies con ellos.
A quedarme callado....
A respirar despacio,
A mirar perplejo
A sentir un suave vientito...
Bajo este cielo tan bello.

Juan Ricci
(En la foto, tardecita, frío, otoño y Manuel)

EL SOFTWRE LIBRE Y LA ECONOMIA SOCIAL (para mis amigos cooperativistas del S Libre)

La economía social es ruptura creativa. No puede ser economía social la continuidad de las practicas capitalistas bajo formas cooperativas. Si, lo aceptamos como dato de la realidad y de estos tiempos, como conflicto, como hipótesis de trabajo....bajo el titulo de investigación : “por que se desvirtúan las organizaciones de la economía social”....pero no podemos aceptarlo como horizonte de nuestros objetivos. No podemos tomar como economía social la unión de empresas cuya lógica es la ganancia y su desarrollo se basa en la acumulación. La economía social debe ser otra manera de producir, otra manera de vincularnos entre nosotros, se trata de otra calidad de nuestros vínculos intersubjetivos. Todo nuestro trabajo de reproducción de la vida, que incluye la producción de trabajo material o simbólico y nuestras relaciones, constituye un trabajo humano integrado que nos interesa como subjetividad, como practicas intersubjetivas. Así construye el hombre la realidad, pero la realidad que quiere construir la economía social es una realidad que potencia la satisfacción de los deseos personales y sociales de nuestra comunidad.
La construcción de otra realidad demanda un fino trabajo que por lo menos tiene dos momentos, el de la politización y el de construcción de conciencia.
Politización....arte de conquistar nuevos significados y nuevos derechos, como intervención instituyente, o como actividad explicita y lucida de construcción de instituciones socialmente deseables[1].
Politización, como proceso critico de la historia, es decir análisis reflexivo de cómo ha incidido la historia en nosotros, para desarrollar estrategias mas claras y mas precisas de lo que queremos y deseamos, de cómo cambiamos la historia.
Politizacion que implica sostener una etica en medio de la creación.
Pero aquí ya estamos en el otro campo, en el de la conciencia.
Politización que construye conciencia, y su correlato colectivo que es la ideología. Inmersos en una realidad irrigada por una hegemónica concepción del mundo, que cuenta con una estructura ideológica de medios, instituciones, organizaciones y aparatos culturales y coercitivos sustentados en valores y principios.
Europa nos recoloniza después de 1492, mediante dos relatos: el del todo binario y el del todo funcional. Por el primero, la realidad es polar, la sociedad dividida en dos, confrontativa, moral. Bien, mal, revolución. Siempre un polo está por encima del otro. Esta polaridad ocupa toda la realidad. Siempre hay alguien, sacerdote, científico, político, país o sociedad mas avanzada, que pueden establecer un juicio, decirnos para donde se debe andar. Nosotros, desde el subdesarrollo, debíamos mirar a los países desarrollados. Pero también, las organizaciones populares de nuestras sociedades debían mimetizarse con pautas de funcionamiento que respondan a categorías de eficiencia y utilidad, afines al discurso hegemónico. Desde esta recolonización se prepara el camino para la conversión de lo que esta afuera del todo, en otra parte del mismo todo. Por ahí vamos a la homogenización de todo.
El otro relato es el del todo funcional, también funcional al primer relato: todo debe ser eficiente, hábil para la producción, útil, en el sentido productivo. Queda claro por esta vía la desvalorización de los afectos y de la sensibilidad, es decir de lo que hace humano al humano.
Entre estos dos relatos, bipolaridad y funcionalismo instrumental, la crisis actual. Crisis, donde lo viejo ya no nos sirve, y lo nuevo aun no nació. Crisis de alienación, donde el malestar es la incapacidad de ser. Precariedad no solo laboral, sino también del ser. Malestar que se va constituyendo en una verdadera cuestión social, vivir a medias, sentir a medias. Pero malestar que ocupa el lugar que tendría que ocupar la autonomía, es decir, lo nuestro.
Mi pan lo comí entre batalla y batalla. Entre asesinos dormí, hice el amor sin prestarle mucha atención, y contemple la naturaleza con impaciencia. Así pasé el tiempo que me fue concedido en la tierra. (B. Brecht)

De modo que la economía social como ruptura creativa, significa saltar el cerco de los principios y valores que sostienen perversamente un orden de cosas que no nos conviene. Y avanzar hacia lo que queremos, hacia la construcción de una realidad que nos conviene, que creamos por decisión política y por conciencia.
Los procesos de subjetivación es decir las diversas maneras por las cuales los individuos y las colectividades se constituyen como sujetos, y constituyen al sujeto colectivo “solo valen en la medida en que, cuando acontecen escapan a los saberes constituidos y los poderes dominantes”, decía Deleuze.
Eso es lo político.
Irrigar la vida con creación.
El hombre es esencialmente pluralidad, no individualidad. Como tal, la suprema acción humana es la colectiva, y esto es la política. La política es la presencia de lo nuevo, que eso es también la característica del hombre: siempre la innovación. Siempre saltando cercos de contención. Siempre la creación.

El SL conjuga elementos muy caros a la ec social: la libertad, la creación, la heterogeneidad, la solidaridad, el juego y la memoria. Todo el Sl se basa en rescatar el conocimiento anterior, y sobre ese, construir un nuevo conocimiento. Es un claro síntoma de lo nuevo. Parece que se abandona un paradigma, el de la visión polar, total, homogénea, seriada, universal, desterritorializada. Hacia una visión del mundo con cabida para todas las luces, porque no hay un solo color puro, sino que todos lo son. Con voluntad de religar, a las personas, al pensamiento y la acción, a la historia y el presente mediante la memoria, a la conciencia y la política, y a la política con la realidad. Sin confrontación ni represión y el trabajo como juego.

PROPUESTA: La complejidad de la nueva realidad hace que no alcance con la mera individualidad. Se requiere articular muchos elementos de manera simultanea. Un nuevo concepto de progreso centrado en las practicas y no solo en la tecnología. EL GRUPO como nueva intelectualidad. Nueva intelectualidad inventora de nuevos caminos, de nuevas vías. El grupo como nueva institucionalidad, capaz de expandir y sostener una nueva manera de ser. Grupo que trabaja la ideología como proceso, no como algo a alcanzar, sino como proceso de conciencia que va informando, es decir dando nueva forma al mismo grupo, a partir de nuevas relaciones humanas. Grupo que desarrolla potencias, que no busca el poder afuera sino que se propone un desarrollo basado en la conciencia del propio poder. Grupo que se propone religar a las personas, al pensamiento y la acción, a la historia con el presente, a la política con la realidad. Grupo que se propone crear un espíritu, que anima, que pone animo y entusiasma. Grupo que es inteligencia y conciencia colectiva. Con afecto, Juan
[1] Castoriadis, Cornelius: “La democracia como procedimiento y como régimen”, en “La strategia democratica nella società che cambia” Ed. Datanews, Via S. Erasmo 15, 00184 Roma, mayo 1995. http://www.inisoc.org/Castor.htm

jueves, 18 de febrero de 2010

QUE ES LA POLITICA III

Para Hanna Arendt el fundamentalismo y todo adoctrinamiento resquebraja al ser humano. “Adoctrinar es peligroso, dice, porque conlleva a la perversión de la comprensión, no del conocimiento”. Los fundamentalismos y los adoctrinamientos se relacionan con el totalitarismo porque despersonalizan al sujeto, transforman a los colectivos en homogeneidades y pretenden la dominación de los espacios. Requieren de un líder.
El capitalismo llega a esos limites cuando transforma al trabajo en instrumentalización. El trabajo es creador del hombre, y el trabajo instrumentalizado, despersonalizado, conlleva a transgredir los limites del Hommo Faber. Bajo el disfraz del utilitarismo propone la instrumentalización del mundo, para dominarlo de la misma manera que domina las cosas.
El remedio es la creación.
El hombre solo existe como pluralidad, no es el hombre sino los hombres los que habitan la tierra. La pluralidad, la alteridad, es ley de la tierra. Por eso la verdadera política no puede ser mas que democrática.
Libertad y política es un binomio indisoluble.
El individuo aislado es lo privado.
El ser y estar con otros es lo público.
Toda política puede comenzar de manera individual, pero solo concluye con la participación de otros, por lo que, en términos de ciencia política, es la verdadera esencia humana.
La acción humana es la actividad de la pluralidad humana.

La creación sería la capacidad de comenzar algo nuevo. El hombre no nació para morir sino para eso. Para comenzar algo nuevo. Por eso San Agustín decía que para que hubiera comienzo fue creado el hombre. Así apareció el principio de la libertad sobre la tierra.

“La verdad es política o no lo es”. Es democracia deliberativa.

Lo único que puede salvar al mundo es el hombre, principio de una acción que solo los hombres pueden iniciar por haber nacido.
Estar con otros, es estar vivos. Resolver los problemas comunes.
La acción política es siempre la posibilidad de comenzar algo nuevo.

Ref: Hanna Arendt: La Condición Humana